La demanda crece. De hecho, este año hay 100.000 consultas atendidas más que en el mismo período de 2024— y eso no nos toma por sorpresa: es resultado de la confianza de los misioneros por la cercanía, la calidad y la atención oportuna. Y también debemos decirlo: es producto de una migración de quienes vienen desde empresas de medicina prepaga cuyo costo ya no pueden afrontar, como correlato de las políticas de ajuste aplicadas a nivel nacional que impactan en el bolsillo y el presupuesto de las familias.

Esto último incrementa aún más nuestra responsabilidad de hacer que el sistema funcione y absorba esa demanda adicional con la misma calidad de atención que venía haciéndolo. Y para ello, organizar los recursos sanitarios en sucesivos niveles ha sido clave.
Desde la prevención y la atención primaria en los 365 Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS), hasta los hospitales intermedios y de alta complejidad distribuidos en cada región, la estructura está diseñada para atender cada necesidad según su urgencia y complejidad. Este diseño no es casual: responde a una mirada que prioriza la equidad territorial y el uso inteligente de los recursos.
Cuando una persona puede resolver una consulta general en su CAPS más cercano, no solo ahorra tiempo y esfuerzo: también permite que los hospitales de alta complejidad reserven su capacidad para que a ellos llegue quienes realmente lo necesitan. Así, logramos eficiencia, rapidez y mejor calidad de atención.
El diseño y el correcto funcionamiento de este modelo pensado desde Misiones y para los misioneros no hubiera sido posible sin una enorme inversión pública. Año tras año, destinamos recursos a la infraestructura, al equipamiento, a la formación del recurso humano y a la tecnología aplicada a la atención médica.
Por eso, cuando alguien cuestione la existencia de los impuestos que financian un sistema de salud universal que atiende a todos sin barreras ni distinciones, pedile que te proponga, con responsabilidad y precisión, cómo financiaría entonces los 365 CAPS de toda la provincia, sus hospitales de niveles I y II, el hospital Madariaga, el de Pediatría “Dr. Barreyro”, el Materno Neonatal, el Instituto Misionero del Cáncer, el Instituto de Genética Humana y el Laboratorio de Alta Complejidad de las Misiones, entre otros.
Mientras tanto, nosotros vamos a seguir trabajando y administrando recursos para fortalecer cada eslabón de esta red provincial que cuida, contiene y abraza a su gente.










