Con la llegada del frío, el cuerpo tiende a pedir alimentos más calóricos. Pero eso no significa resignar salud. La licenciada en Nutrición Carina González brindó recomendaciones prácticas para mantener una alimentación equilibrada durante el invierno, sin caer en excesos ni gastar de más.
“La clave está en las porciones. Se puede comer un plato abundante, pero evitar repetir”, explicó durante una entrevista en Vistazo del 4. En esta época, las sopas caseras y las verduras al horno son grandes aliadas para sumar nutrientes sin dejar de lado el calor necesario.
También dio consejos para incluir vegetales en la dieta infantil, como mezclarlos en guisos o presentarlos de forma creativa. Para los desayunos en días fríos, recomendó infusiones calientes, huevos revueltos, frutas y frutos secos.
Consultada sobre las llamadas “dietas”, aclaró que no hay una única fórmula: “Las dietas son para patologías específicas. Lo importante es comer bien y variado todos los días”.
Entre los alimentos a evitar, fue contundente: “La gaseosa no aporta nada. Mejor un jugo natural que sí tiene nutrientes”. También habló sobre el consumo responsable de azúcares y edulcorantes, y resaltó los beneficios del huevo, al que definió como un alimento ideal por su calidad proteica.
La especialista remarcó que el cambio de hábitos es posible incluso con presupuestos ajustados: “Podemos cocinar en casa hamburguesas o papas fritas con menos sodio y conservantes, y aprovechar las frutas de estación como los cítricos, fundamentales para el sistema respiratorio”.
Finalmente, pidió precaución frente a modas como los «tés detox» o el ayuno intermitente, y recomendó siempre consultar con profesionales: “No todo lo que vemos en redes sirve para todos”.
Con pequeños cambios y organización, comer rico y sano en invierno es más fácil de lo que parece.










