En una entrevista con Vistazo del 4, el subsecretario de Recursos Humanos del Ministerio de Salud Pública de Misiones, Rodolfo Fernández Sosa, explicó el impacto local de la reciente resolución del Ministerio de Salud de la Nación que modifica el régimen de residencias médicas, eliminando su carácter laboral y volviendo al modelo de becas. La medida nacional implica que los residentes dejarían de tener aportes jubilatorios, obra social y cobertura de ART.
“Esta resolución nacional intenta que los residentes renuncien a su derecho diciéndoles: pueden ser trabajadores en regla, pero van a recibir todos los descuentos, o pueden pasar a una modalidad de contratos en negro, les voy a pagar un poco más, pero no van a tener la obra social ni los derechos jubilatorios”, denunció el funcionario.
No obstante, Fernández Sosa aclaró que este retroceso no afecta a la provincia de Misiones, ya que los residentes locales cuentan con una ley provincial que los reconoce como trabajadores en relación de dependencia con el Estado provincial. “Nosotros acá en la provincia garantizamos estos derechos”, afirmó.
En Misiones, de los 397 residentes activos, 120 firman contrato con Nación, pero la provincia suplementa sus salarios para que alcancen un promedio de 1.200.000 pesos. Ante la posibilidad de que la Nación discontinúe esos contratos, Fernández Sosa aseguró: “La provincia va a absorber ese costo para que el sistema de residencias no sea afectado”.
También se refirió al caso del Hospital Garrahan, donde el Ministerio de Salud nacional ofreció a los residentes un esquema de pago informal con mayores ingresos a cambio de renunciar a derechos laborales. “Es una cachetada a todo el sistema de salud nacional”, expresó.
En otro tramo de la entrevista, alertó sobre la presión creciente que sufre el sistema público de salud debido al desfinanciamiento de las obras sociales. “Cada vez más gente está recurriendo al hospital público”, dijo.
Finalmente, reconoció que si bien hoy no hay áreas críticas por falta de profesionales, las especialidades básicas como pediatría, clínica médica, medicina general y tocoginecología son cada vez menos elegidas por los egresados universitarios. Esto, remarcó, representa un desafío para la atención ambulatoria y el cuidado de la salud familiar.










