Una madre de familia de Villa Mercedes, San Luis, enfrenta cargos penales y una posible prisión preventiva tras recibir por error una transferencia estatal de más de $500 millones. El dinero fue depositado por una falla administrativa del Gobierno provincial, pero el uso parcial que hizo de esos fondos la puso en el centro de una causa por defraudación.
Lo que Verónica Acosta esperaba era una cuota alimentaria de $8.000. Pero lo que encontró en su cuenta bancaria fueron más de 500 millones de pesos. Confundida o no, usó parte del monto para comprar electrodomésticos, materiales para el hogar y ayudar a familiares.
Compró alimentos, una heladera, una freidora, un microondas, cerámicos para el piso de su casa -que hasta entonces no tenía- y una mochila de inodoro. También adquirió dos televisores, uno de ellos para una cuñada, y transfirió sumas menores a familiares. «Nunca compré sushi ni un auto, como dicen algunos medios», aclaró en una entrevista.










