Desde las primeras horas del jueves 8 de mayo, choferes de colectivo de la ciudad de Posadas se concentraron en la entrada de la empresa de transporte para reclamar el pago de salarios adeudados. La manifestación fue pacífica y no derivó en un paro formal, aunque sí provocó una reducción en la frecuencia de los servicios urbanos.
La medida afecta especialmente a quienes dependen del transporte público para asistir a sus lugares de trabajo o llegar a las escuelas, generando complicaciones en la rutina diaria de numerosos usuarios.
Este nuevo episodio se enmarca en un conflicto de alcance nacional, luego del paro de 24 horas convocado por la Unión Tranviarios Automotor (UTA), que tuvo total adhesión en Misiones a principios de mes y dejó sin servicio a miles de pasajeros. El conflicto salarial continúa abierto, con reclamos por mejoras en los haberes y el cumplimiento de los pagos en tiempo y forma.










