De la música al teatro y ahora a la política, Diana Amarilla inicia un nuevo capítulo en su vida con la misma pasión que la caracterizó desde sus comienzos como artista. Reconocida por su trayectoria en el mundo del espectáculo, la cantante y actriz se lanza como candidata a concejal en Posadas, motivada por una fuerte vocación de servicio y una profunda sensibilidad hacia las necesidades sociales. “Estoy muy feliz, siento que hay muchas cosas para hacer y eso es lo que más me motiva”, afirmó.
Diana reconoce que siempre estuvo cerca de la política desde el arte, cantando temas que tocan fibras sociales y acompañando causas desde los escenarios. Hoy, dice, se para desde otro lugar, pero con el mismo compromiso: “Soy la misma persona que canta ‘Malo’ que la que hoy pide el voto para poder hacer cosas reales que se necesitan en la ciudad”. Entre sus principales propuestas destaca la creación de más centros de contención en los barrios, espacios donde se brinde apoyo integral desde la cultura, el deporte, el arte y la salud mental.
La artista, que recorrió escenarios en México, Buenos Aires y Nueva York, afirma que su regreso a Posadas no es casual. Quiere convertirse en un puente para las nuevas generaciones de artistas que sueñan con desarrollarse y, a la vez, hacer realidad políticas que promuevan la inclusión y el sentido de comunidad. “El arte también es trabajo y se construye con esfuerzo. Me gustaría que nadie más tenga que irse a buscar lo que acá todavía falta”, dijo.
En la lista que integra junto a Cristian Stanganelli, llamada La ciudad que quiero, Diana apuesta por una ciudad inclusiva, con más espacios públicos revalorizados y políticas que integren a todos los sectores. “Posadas está hermosa, pero hay mucho más por hacer. Quiero ser parte de ese crecimiento”, expresó.
Acompañada por sus padres en cada paso, Diana subraya la importancia de la familia como sostén, no solo la de sangre, sino también la que se elige. “Todos merecemos tener a alguien que nos acompañe. Para mí, eso también es política, generar redes de contención, comunidad, pertenencia”.
Consciente de los desafíos que implica entrar al terreno político, Amarilla no oculta que hay temores. “La política tiene su carga, pero si me meto, es para hacerlo con la misma entrega con la que siempre viví el arte”, sostuvo. Con una mirada amplia y empática, asegura que esta nueva etapa es una forma de devolverle a su ciudad todo lo que le dio. “Estoy acá, volví con todas las ganas, y quiero ser parte de la transformación que se merece Posadas”.










