El gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua, manifestó su preocupación por la decisión del Gobierno Nacional de eliminar las restricciones a las nuevas plantaciones de yerba mate. A través de un mensaje en redes sociales, el mandatario misionero pidió «con respeto y firmeza» que se revise la medida, argumentando que perjudicará a miles de pequeños y medianos productores, mientras beneficiará solo a un grupo reducido de grandes industrias.
Passalacqua recordó las consecuencias negativas de políticas similares en los años 90, cuando el sector yerbatero sufrió un fuerte retroceso. «El pez grande se come siempre al más chico», advirtió, señalando que esta desregulación, sumada a la quita de facultades del INYM para fijar precios mínimos, ya ha afectado la rentabilidad del sector.

Por su parte, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, defendió la medida (imagen inferior), calificando las restricciones anteriores como «absurdas» y un límite innecesario al crecimiento de la industria. En sus redes, afirmó que esta decisión permitirá reducir burocracia, abaratar costos y potenciar las exportaciones.
Sturzenegger aseguró que la liberación del sector incentivará a productores grandes y pequeños a competir en el mercado global: «Si el 96% de los argentinos consume yerba mate, ¿por qué no venderla al mundo? Ahora es el momento de llenar las góndolas internacionales».
Mientras el Gobierno Nacional celebra la medida como un avance hacia la libertad económica, Passalacqua, desde el Gobierno misionero, insiste en que el camino elegido traerá consecuencias negativas: «Nada bueno resultará de esto. Ya la pasamos», enfatizó.










