El Gobierno nacional oficializó este lunes 17 de febrero, el decreto 102/2025 publicado en el Boletín Oficial, una medida que introduce cambios significativos en la reglamentación de las prepagas. «La nueva normativa busca aliviar el impacto en los bolsillos de los afiliados, permitiendo que las empresas de medicina privada puedan ajustar las cuotas de manera diferenciada según las características específicas de cada plan, en lugar de aplicar un único porcentaje de aumento para todos sus afiliados», explicaron desde el Gobierno.
Con la modificación del artículo 17 del decreto N° 1993 de 2011, las empresas podrán fijar de manera libre el valor de las cuotas durante toda la vigencia del contrato, y el ajuste será diferenciado, tomando en cuenta las particularidades de cada plan. La resolución establece, además, que la cuota para los afiliados de la franja etaria más alta no podrá superar tres veces el valor de la cuota para los afiliados más jóvenes, además de garantizar que no haya límite de edad para los planes destinados a este grupo.
Hasta ahora, los ajustes de las cuotas se aplicaban de manera homogénea a todos los afiliados, generando disparidades y desigualdad entre los distintos planes. Según fuentes oficiales, los afiliados a planes más económicos, que representan la mayoría, terminaban subsidiando a los que optaban por planes de mayor costo.»La medida busca corregir esta asimetría y permitir que los aumentos sean más razonables para quienes tienen planes más baratos, ajustando el sistema de manera más eficiente y evitando distorsiones que impactaban de manera negativa en la clase media», destacaron.
Otro cambio relevante es el fin de la triangulación de los aportes a partir de febrero. Esta modificación elimina la intermediación de algunas obras sociales que captaban los aportes de los trabajadores y los derivaban a las prepagas sin prestar servicios. Con la nueva medida, los afiliados podrán destinar la totalidad de su aporte a la prepaga de su elección, lo que esperan que reduzca los costos de las cuotas al eliminar estructuras que no ofrecían servicios reales. El Gobierno estima que las prepagas recibirán $180 mil millones de pesos mensuales, lo que permitirá una reducción en las cuotas para los afiliados.










