Las altas temperaturas en el Nordeste Argentino (NEA) dispararon una demanda récord de energía y pusieron al sistema eléctrico a prueba. En este contexto, Misiones implementó una serie de estrategias para mitigar los efectos de este aumento de consumo y garantizar la continuidad del servicio eléctrico, a pesar de los altos picos de demanda, según consigna un parte de prensa de la Empresa Electricidad de Misiones SA (Emsa).
El 11 de febrero, la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (CAMMESA) reportó un consumo de 1958 megavatios (MW) a las 6 de la mañana, lo que significó un incremento del 7% respecto al día anterior. «A medida que la temperatura ascendía, también lo hacía la demanda, alcanzando los 2493 MW a las 15.20 horas, cuando se registró una temperatura de 38 grados. Estos picos de consumo ponen presión sobre el sistema eléctrico, lo que en ocasiones lleva a cortes de energía que afectan a miles de usuarios», indicaron.
El uso masivo de aires acondicionados, electrodomésticos y el crecimiento poblacional y económico son factores clave en este incremento sostenido de la demanda. A medida que las temperaturas aumentan, en especial en las horas más calurosas del día, el sistema de distribución se ve al límite, y los cortes de energía se convierten en una consecuencia directa de este consumo extremo.
Frente a esta situación, Misiones tomó medidas para asegurar la estabilidad del servicio. La provincia, que cubre cerca del 30% de su demanda con generación propia, «fortaleció su infraestructura energética con proyectos de energías renovables, como los parques solares, y la optimización de su red de transmisión. La central hidroeléctrica de Urugua-í, operando al 100%, aporta 120 megavatios al Sistema Interconectado Provincial, lo que permite que Misiones enfrente la creciente demanda sin mayores inconvenientes, sortuvieron.










