Natalia Díaz es oriunda de Aristóbulo del Valle y contó su experiencia en Balneario Camboriú, Brasil, donde vive y trabaja desde hace poco más de un año.
“Cuesta acomodarse al inicio, pero cuando se agarra el ritmo, vas para adelante”, dijo Natalia, que se va adaptando al idioma y a la jornada laboral. Se desempeña en un salón de belleza y con el tiempo transcurrido,unos 14 meses, pudo acomodarse con su economía.
También, relató que llego sabiendo muy poco del idioma pero que fue aprendiendo en el día a día.
Por otro lado, se refirió al mercado laboral: “cuando yo llegué, me sorprendió porque hay muchas ofertas. Caminas por la avenida Brasil y hay carteles que buscan personas para trabajar”.
En ese contexto, la joven detalló que el salario mínimo mensual es de 1850 reales y “si compartís el alquiler, te alcanza para vivir”, expuso.
“Acá es caro el precio de los alquileres, y por lo general, la mayoría de las personas cuando vienen, comparten el alquiler. En las vacaciones sube el precio de los departamentos; en temporada baja tiene un costo de 300 reales y en temporada alta, te cobran 1500 reales por día”, precisó.
La mayoría de los trabajos son en horario de corrido, a partir de las 8 de la mañana; con una hora de intervalo. Y en cuanto a los precios en la playa, la misionera detalló que el choclo sale 13 reales.










