Largas filas de jubilados y pensionados se registraron este lunes 16 y martes 17 de diciembre, en la sede del PAMI, en Posadas. El motivo de esta situación, es la reciente restricción en la entrega gratuita de medicamentos, que ahora limita a cinco fármacos por mes y exige gestionar un subsidio social. Este trámite, que impone nuevos requisitos, deja fuera del beneficio a muchas personas que antes accedían a una cobertura del 100%. Esta medida generó incertidumbre y malestar entre los afiliados, quienes deben adaptarse a un esquema más restrictivo, en medio de un contexto económico adverso.
En esa línea, la jubilada Marta Leiva, expresó que no le afecta la nueva normativa porque seguirá recibiendo sus medicamentos gratuitos para enfermedades crónicas como diabetes e hipertensión, aunque destacó la importancia de la ayuda familiar para completar los trámites. Por otro lado, Carmen Almirón, madre de un afiliado con discapacidad, denunció el impacto negativo de la medida, tras tener que abonar $103 mil pesos por anticonvulsivantes esenciales, al no estar al tanto de este cambio. «Esto no es justo, ni para mi hijo ni para los jubilados que no pueden afrontar estos costos y necesitan ya sus medicamentos», declaró.









