En medio de la crisis económica, el sector de la pastelería encontró nuevas formas de adaptarse a las necesidades de los clientes. Una emprendedora del rubro, Silvia Pereira, destacó que una de las estrategias más exitosas fue ofrecer tortas cotizadas por porciones en lugar de por peso. Esto permite ajustar los pedidos a la cantidad exacta de personas, evitando desperdicios y aliviando los costos para el consumidor. “Si antes pedían una torta de 3 kilos, ahora preguntan por la cantidad justa de porciones que necesitan. Así, no gastan de más y tampoco sobra producto”, explicó.
La crisis también obligó a los negocios del sector a rebuscarse para equilibrar costos sin perder calidad. “El constante aumento de los precios de los insumos llevó a muchos emprendedores a optar por ajustes en sus ofertas o estrategias de venta, aunque sin descuidar los estándares de sus productos”, expresó. Agregó que en el caso de la pastelería, mantener el uso de marcas de calidad fue clave para asegurar buenos resultados; aunque esto implicara trasladar los costos a los precios finales. “Aun así, la implementación de alternativas como las cotizaciones personalizadas nos permitió sostener la demanda y ofrecer opciones accesibles al público”, concluyó.










