La asamblea sorpresiva de trabajadores del transporte público de pasajeros de Posadas, Garupá y Candelaria dejó sin el servicio entre las 5 y las 7 de este lunes. La reunión analizó las medidas a adoptar frente a lo que denuncian como la falta de pago de los salarios correspondientes de los choferes. Como protesta, reanudaron los servicios después de las 7, de manera gradual y con demoras significativas, lo que impacto en miles de usuarios que utilizan los ómnibus en ese horario para asistir a sus trabajos.
Esta medida generó que varias personas debieran optar por caminar largas distancias o recurrir a medios de transporte alternativos como taxis o Uber, cuyos costos se dispararon ante la alta demanda matutina. Según declaraciones de algunos conductores, los salarios debieron acreditarse el viernes y solo cobraron el 50 por ciento de sus haberes.
El malestar entre los usuarios fue evidente, en especial entre quienes dependen del transporte público para sus actividades diarias. Además, mostraron estar desconcertados y frustrados por la falta de información oficial. Hasta el momento, las empresas prestatarias del servicio y la Unión Tranviarios Automotor (UTA) no emitieron un comunicado donde expliquen lo sucedido, ni aseguraron que esta situación no se repetirá.
Si bien el servicio comenzó a normalizarse, la expectativa de los conductores está puesta en que las negociaciones permitan una solución definitiva en las próximas horas.










