El senador, Edgardo Kueider, declaró a medios paraguayos que el dinero encontrado entre sus pertenencias “no era suyo”. Agregó que dará su versión al fiscal de turno para manifestar su inocencia.
En la madrugada del miércoles 4 de diciembre Kueider fue detenido, en la cabecera del Puente Internacional de la Amistad que une Paraguay con Brasil, por un control migratorio por no declarar más de 200 mil dólares y 600 mil pesos. Ante este hecho, desde el bloque Las Provincias Unidas, espacio que integra el senador, manifestaron que la justicia debe resolver el caso y, además, reafirmaron que “todos los funcionarios públicos de los poderes del Estado estamos obligados a someternos a la justicia cuando requiera”.
El patrimonio del senador argentino ya estaba bajo la lupa, luego de su detención en Paraguay se conoció que Kueider aparece mencionado en dos expedientes penales, uno en Concordia y otro en San Isidro. En la provincia de Entre Ríos es investigado por enriquecimiento ilícito, mientras que en Buenos Aires la investigación es por las coimas que una empresa de seguridad (Securitas) habría pagado por mantener contratos con diversas reparticiones del Estado y compañías privadas. Hoy, a esas causas se le suma la que lleva a cabo la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (PROCELAC), de oficio, para saber de dónde venía el dinero que se le incautó.
El periodo que está bajo la lupa de la justicia es entre 2017 y 2023, a raíz de la denuncia de un periodista, el fiscal general de San Isidro Fernando Domínguez impulsó unas medidas para profundizar una investigación sobre el patrimonio del senador. El nombre de Kueider apareció en el marco de una megacausa, la empresa mencionada anteriormente es la que está en investigación.
La firma admitió el pago de millonarias coimas a diversos representantes de organismos estatales con el fin de no perder los contratos y poder cobrar servicios adeudados. Los sobornos admitidos también incluían tramites relacionados a la tenencia de armas para sus vigilares y al aviso previo de inspecciones. Las empresas que recibieron dinero de la empresa de seguridad fueron: Agua y Saneamientos Argentinos (AYSA), el Registro Nacional de las Personas (Renaper), el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), la Agencia Nacional de Materiales Controlados (Anmac) y ENERSA, la empresa estatal energética de Entre Ríos. Esta última, tuvo a Kueider al frente.
ENERSA fue cliente de Securitas SA entre 2016 y 2018, en abril de este año el diario La Nación detallaba “los denunciantes afirmaron que la investigación interna permitió determinar que se habrían efectuado pagos en efectivo para mantener la contratación y que el efectivo habría sido obtenido a través de un supuesto proveedor fraudulento de nombre Tornell SA, el cual -si bien facturaba- no habría brindado ningún servicio concreto. La firma emitía facturas mensuales a favor de Securitas Argentina por servicios de consultoría”.
En Entre Ríos, la causa por enriquecimiento ilícito la lleva adelante el fiscal José Farias. La investigación comenzó por la denuncia de un vecino de Concordia en base a documentación y publicaciones periodísticas que aseguraban que Kueider habría comprado departamentos y cocheras en un lujoso edificio de Paraná.
En septiembre del 2023, el legislador dijo en un medio de Entre Ríos que las acusaciones eran infundadas y que todo se iba a aclarar en la justicia.
Con información de Infobae










