“Las personas afectadas por el virus del VIH pueden llevar una vida normal aunque se trate de una enfermedad crónica y sin cura” dijo el coordinador del Programa Provincial de VIH, Fabián Zelaya, en el marco del día mundial de lucha contra esta enfermedad, que se recuerda cada 1 de diciembre.
Zelaya habla de “vida normal” cuando referencia a que en años anteriores, los pacientes debían ingerir más de diez pastillas al día cuando el avance médico permitió que sea un comprimido por día. “Si el paciente respeta el tratamiento, la carga viral será indetectable y por lo tanto, intransmisible”, es decir, que no contagia. Además, la medicación, en estos casos, es gratuita.
El eje con el que trabajan en la actualidad es el de la transmisión vertical, es decir, cuando un recién nacido porta el virus debido a que su madre tiene VIH y estimó que en el país, “debe existir menos del uno por ciento de este tipo de transmisión”.
En estos casos, los controles serológicos de las embarazadas se realizan cada trimestre, aun que el más importante es el último, “ya que la madre se pudo contagiar o pudo tener una seroconversión”, explicó en una entrevista con Canal 4 Posadas.
A pesar del avance que hubo en los diagnósticos, medicamentos y también en el tratamiento, desde el punto de vista social aún hay mitos sobre el VIH, dijo Zelaya: todavía hay que derribar las creencias que indican que la persona que está infectada morirán por la enfermedad o que si tienen el virus, su pareja también.
Frente a esta enfermedad, la prevención es fundamental, enfatizó. La educación apunta a los últimos años de las escuelas secundarias y los primeros años de la universidad sobre concientización. “La charla con los padres para que puedan hablar del tema, desde una edad temprana, es fundamental”.
En este contexto, los test de detección de VIH rápidos permiten a las personas conocer su estado de salud, donde los resultados están en 20 a 30 minutos. Si una persona tuvo relaciones sexuales de manera casual y tiene dudas, “lo primero que tiene que hacer es testearse el otro día, para descartar si la persona no era portador del virus previamente”, dijo.
Los controles serológicos, por lo general, se hacen a los 21 días de las situaciones de riesgo y, como mucho, a los 45 o 60 días.










