La nutricionista Evelyne Litke recomendó consumir al menos dos litros de agua al día, comer frutas y verduras por su alto contenido de agua con el objeto de mantener hidratado el cuerpo, sobre todo en épocas de altas temperaturas. Con la transpiración, por el calor, el cuerpo pierde minerales esenciales.
Para fomentar hábitos saludables, Litke sugirió incorporar licuados de frutas y verduras, jugos naturales y ensaladas, que son opciones frescas y atractivas para la alimentación de verano.
En ese sentido recordó que el agua es insustituible ya que el mate o el tereré no son hidratantes. «Si tienen niños que no les gusta tomar agua, los licuados y jugos naturales pueden ayudar a sumar vitaminas esenciales». Sin embargo, enfatizó evitar jugos procesados, ya que contienen azúcares y aditivos que pueden perjudicar la salud. Las mismas recomendaciones valen para todas las edades, sobre todo para los adultos mayores
Litke también advirtió que en Argentina, el 60% de los niños en la primera infancia presentan sobrepeso u obesidad, un problema que puede desencadenar en enfermedades crónicas desde temprana edad, como diabetes y presión alta, además de afectar el neurodesarrollo.
La nutricionista insistió con que el verano es «una excelente oportunidad para iniciar el cambio hacia una alimentación más saludable y reducir el riesgo de complicaciones de salud en el futuro», dijo.










