Durante el mes de octubre, los precios de los agroalimentos experimentaron un incremento al multiplicarse por 3,5 veces desde el campo hasta la góndola. Esta diferencia fue revelada por el Índice de Precios en Origen y Destino (IPOD), elaborado por el sector de Economías Regionales de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Según este informe, los consumidores terminaron pagando $3,5 por cada $1 que recibió el productor.
El aumento en los costos se debió al aumento de los costos en insumos dolarizados, tasas municipales, transporte, logística, arrendamientos y salarios. Desde CAME indicaron que la situación también estuvo marcada por variaciones de precios entre las distintas regiones del país, y destacaron un leve aumento en la participación del productor respecto al mes anterior.
En promedio, la participación del productor en los precios de venta final representó el 25,4% del total, lo que significa un leve aumento del 2,8% respecto al mes anterior, cuando esta cifra había tenido una notable caída del 20,1% en comparación con el mes previo. En este contexto, los productos con mayor brecha entre el precio de origen y destino fueron el pollo, con una participación del 50,7%, y la mandarina, con la menor diferencia, del 10,8%.
La mejora en las condiciones climáticas, con lluvias y temperaturas normalizadas, favoreció la recuperación de los niveles de producción, en especial en el sector frutihortícola. Este aumento en la disponibilidad de productos contribuyó a una reducción en los precios de frutas y verduras, aunque la demanda sigue siendo baja. La abundancia de productos de temporada, como la mandarina y la cebolla, también influyó en la baja de precios.
En cuanto a los productos frutihortícolas, el IPOD correspondiente a este rubro se multiplicó por 5,1 veces, lo que representó un aumento del 6,2% respecto a septiembre. Por otro lado, el IPOD ganadero, que agrupa los productos de origen animal, mostró una diferencia de 2,9 veces, sin variaciones con respecto al mes anterior. A lo largo del año, la carne vacuna experimentó una caída en su consumo, que según datos de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados (CICCRA), alcanzó un descenso del 12%, que paso de 49,5 kg a 44 kg por habitante.
Entre los productos con mayor brecha de precios, se destacan la mandarina (9,2 veces), la cebolla (7,7), la manzana roja (7,4), la pera (6,6) y la lechuga (6,6). En contraste, los productos con menor diferencia en los precios fueron la frutilla (3 veces), la calabaza (2,7) y el ajo (2,1), así como los huevos (2,1 veces) y el pollo (2 veces).








