El Gobierno de la Provincia de Misiones destituyó a ocho policías acusados de sedición y conspiración. La medida, firmada por el gobernador Hugo Passalacqua y el ministro de Gobierno, Marcelo Pérez, se conoció este fin de semana. Los policías detenidos, siete en actividad y uno retirado, fueron arrestados por el juez Fernando Verón bajo la carátula de sedición y conspiración, tras revelarse sus planes de incendiar pastizales y barrios para robar autobombas y bloquear puntos estratégicos de la ciudad.
La detención de los policías ocurrió en el transcurso de la última semana. Los detenidos son los oficiales ayudantes Diego Hernán Correa y Horacio Ezequiel Coutto; el suboficial ayudante Iván Ezequiel Arrieta; los sargentos Ramón Alejandro Arrieta, Lisandro Ramón Canteros, Joaquín Alejandro Orrego; el cabo primero Adolfo Basilio Guirula y el suboficial mayor (retirado) Ramón Oscar Amarilla, que figuraban en un grupo de whatsApp llamado «Solo Cola», desde donde conspiraron contra el Estado.
Las conversaciones y audios obtenidos del teléfono de Correa, el primer detenido, revelaron que los implicados planeaban iniciar incendios en diversos puntos de la ciudad para atraer las autobombas y utilizarlas en un plan de bloqueo destinado a sembrar el caos y derrocar a la cúpula policial.
El decreto de destitución establece en su artículo 1 la pérdida del estado policial para los ocho implicados, reafirmando la medida en su artículo 2, que aplicará la exoneración una vez concluidas las actuaciones judiciales. La legislación vigente señala que «la exoneración solo será decretada cuando mediare condena judicial por delitos graves o infamantes. Los derecho-habientes conservarán el derecho a la pensión policial, conforme lo determina la Ley de Retiros y Pensiones Policiales».
El gobernador Passalacqua se reunió el viernes por la tarde con el Presidente de la Legislatura, Oscar Herrera Ahuad, y la Presidente del Superior Tribunal de Justicia, Rosanna Venchiarutti Sartori, acompañado por el ministro Marcelo Pérez, para analizar la situación generada por «el accionar mafioso de los ocho policías detenidos», según la calificación del Gobierno de Misiones.
Passalacqua manifestó que los tres poderes del Estado se reunieron, «comprometidos en hacer que la vida de los misioneros y las misioneras transcurra en paz», afirmó el Gobernador: «cuando eso se rompe, se distorsiona, nos invita y nos obliga a la acción para que todo siga funcionando con normalidad», enfatizó.











