Las renovadas plataformas de la Garganta del Diablo, en las Cataratas del Iguazú, permitieron el ingreso del doble de visitantes en comparación con años anteriores, según los datos oficiales: es que este martes 16 de julio más de diez mil visitantes, provenientes de distintos puntos de la provincia, el país y el mundo, recorrieron el Parque Nacional Iguazú.
La Garganta del Diablo, uno de los atractivos más emblemáticos del Parque Nacional Iguazú, reabrió sus pasarelas tras nueve meses de cierre. La inauguración se realizó a las 10 horas y marcó un hito en la recuperación del destino, registrando más de ocho mil visitantes para la tarde del mismo día. Con la reapertura, se espera que el flujo de turistas aumente significativamente. Para el cierre de la jornada, se estimó la visita de alrededor de 10.000 turistas de diversas partes del mundo, quienes llegaron para ser los primeros en caminar sobre las nuevas pasarelas y admirar las imponentes caídas de agua.
La Garganta del Diablo es la caída de agua más imponente del sistema de cascadas del lugar, con una altura de 80 metros y un caudal que impacta por su fuerza y majestuosidad. En las imágenes, se puede ver a los turistas disfrutar de una experiencia única, acercándose a pocos metros de esta impresionante caída de agua. Desde este punto de observación, son testigos de una de las vistas más impresionantes del planeta. El rugido ensordecedor del agua cayendo y la neblina creada por la fuerza de la caída generan un ambiente místico y sobrecogedor.
El recorrido hacia la Garganta del Diablo comienza con un viaje en tren desde la Estación Central hasta la Estación Garganta. Desde allí, una serie de pasarelas y senderos suspendidos sobre el río Iguazú permiten a los visitantes caminar a través de la exuberante selva misionera. A lo largo del circuito, la flora y fauna autóctonas enmarcan el camino, ofreciendo avistamientos de coloridas mariposas, tucanes y coatíes. Sin embargo, el verdadero espectáculo se encuentra al final del recorrido: el balcón panorámico de la Garganta del Diablo.
Inversión Histórica en Tiempo Récord
La crecida histórica del río, que superó los 24.000 metros cúbicos por segundo, destruyó el 90% de la estructura del circuito, obligando a realizar inversiones históricas de reparación en las pasarelas, el local comercial, los sanitarios, las vías y el camino de acceso.
Si bien este atractivo está en manos del Gobierno de la Nación y hay una concesión privada de la explotación de este destino turístico, el Gobierno de Misiones informó que gracias al esfuerzo conjunto de la empresa concesionaria Iguazú Argentina SA y el Gobierno provincial, las reparaciones se completaron en un tiempo récord de cuatro meses, permitiendo una rápida recuperación de la infraestructura turística.
El acto oficial de preapertura, celebrado el pasado jueves, fue encabezado por el gobernador Hugo Passalacqua y el secretario de Deportes, Turismo y Ambiente de la Nación, Daniel Scioli. Ambos funcionarios recorrieron las áreas restauradas y destacaron la importancia del atractivo para el turismo en la provincia y el país. Passalacqua agradeció a todos los involucrados en la recuperación de las pasarelas y enfatizó el valor de esta maravilla natural para Misiones y el resto del mundo.
La reapertura de la Garganta del Diablo representa un gran logro en la recuperación de la infraestructura turística de Misiones. A la vez, permite un renacer para la economía local y el turismo nacional e internacional. Con la naturaleza en su máximo esplendor, Misiones vuelve a ser el destino imperdible de este invierno y de los 365 días del año.
La Maravilla Natural

Las Cataratas del Iguazú, una de las Nuevas Siete Maravillas Naturales del Mundo, se encuentran en la frontera entre Argentina y Brasil, rodeada por áreas naturales de conservación de ambos lados de la frontera: en argentina, el Parque Nacional Iguazú.
Las Cataratas del Iguazú están formadas por 275 saltos de agua a lo largo de 2.7 kilómetros del río Iguazú. La Garganta del Diablo es el salto más alto y espectacular, con una caída de 80 metros. La fuerza y el volumen del agua que cae varían según la época del año pero la temporada de lluvias (de noviembre a marzo) potencia los saltos ya que el caudal alcanza su máximo esplendor.
El Parque Nacional Iguazú, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1984, abarca más de 67 mil hectáreas de selva subtropical. Este ecosistema alberga una increíble diversidad de flora y fauna.
Los visitantes pueden observar más de 2.000 especies de plantas, 450 especies de aves, incluyendo tucanes y águilas harpías, y una variedad de mamíferos como jaguares, tapires y coatíes. Las mariposas, con sus vivos colores, también son una atracción destacada.
En cuanto al número de turistas, el Parque Iguazú recibe alrededor de 1,5 millones de visitantes al año. Las pasarelas y circuitos están diseñados para ofrecer una experiencia cercana y segura, minimizando el impacto ambiental. La conservación del predio es una prioridad, con programas de educación ambiental y proyectos de investigación para proteger la biodiversidad.
Además de su valor ecológico, las Cataratas del Iguazú tienen un profundo significado cultural para las comunidades locales, incluyendo los pueblos originarios guaraníes. El turismo en la región genera importantes ingresos económicos, fomentando el desarrollo local y mejorando la infraestructura. La reapertura de la Garganta del Diablo, tras las inversiones en la reparación de las pasarelas y otras instalaciones, es un testimonio del compromiso con la preservación y el aprovechamiento sostenible de este tesoro natural.
Los visitantes del Parque Nacional Iguazú pueden disfrutar de diversas actividades, desde caminatas por la selva hasta paseos en bote que se acercan a las cataratas. El parque ofrece múltiples miradores y plataformas de observación, cada uno brindando una perspectiva única de las cataratas. Además, el Centro de Interpretación y los guías locales proporcionan información detallada sobre la historia, geología y ecología del área.










