A pesar de las inclemencias del tiempo, una multitud se congregó en las calles de las ciudades misioneras con universidades públicas, al igual que en el resto del país, para manifestarse en defensa de la educación pública universitaria. La convocatoria, que tuvo lugar en Posadas y se replicó en Eldorado, Oberá y San Vicente, fue liderada por docentes, estudiantes, trabajadores universitarios, y contó con el apoyo de familias, vecinos, jubilados y diversas agrupaciones sociales y la comunidad en general.
En Misiones, Posadas fue el epicentro de la movilización. La concentración en la capital provincial comenzó en el mástil de las avenidas Mitre y Uruguay, desde donde cientos de personas marcharon hacia la céntrica Plaza 9 de Julio, con carteles con consignas de defensa a la gratuidad y el presupuesto universitario, además de algunas consignas políticas partidarias y mensajes en contra el presidente libertario Javier Milei.
Los manifestantes expresaron su compromiso con la educación pública y su rechazo a cualquier intento de mercantilización. Al llegar a la plaza, entonaron el Himno Nacional Argentino y leyeron un documento que argumentaba la importancia de la marcha en defensa de la educación pública y la necesidad de un mayor presupuesto para las universidades.
En Eldorado y Oberá, en tanto, la comunidad educativa también se movilizó para reivindicar el derecho a una educación universitaria pública, gratuita y de calidad. Los manifestantes exigieron un aumento significativo en el presupuesto destinado a las universidades públicas y la recomposición salarial de los trabajadores universitarios, entre otras demandas.
En el resto del país
La protesta resonó en todo el país. La movilización en Misiones se enmarca en una serie de protestas de todo el país en defensa de la educación superior pública. Docentes, estudiantes y trabajadores universitarios de la Argentina se unieron para expresar su preocupación por el estado actual de las universidades y exigir mejoras concretas.
Uno de los puntos centrales de la marcha fue la demanda de un aumento en el presupuesto destinado a las universidades públicas. Los manifestantes argumentaron que los recortes presupuestarios están afectando negativamente la calidad de la educación y la investigación en el país, y exigieron a las autoridades gubernamentales asignar más recursos para garantizar una educación superior de calidad.
También, fue momento de las reivindicaciones. Además del presupuesto, los manifestantes plantearon otras demandas clave, como la recomposición salarial para docentes y no docentes, la mejora de las condiciones laborales y la inversión en infraestructura universitaria. Las consignas como “La universidad es de los trabajadores” y “La educación no se vende” reflejaron la preocupación por la mercantilización de la educación y la necesidad de proteger su carácter público y gratuito.
La marcha en Misiones fue un claro ejemplo de unidad y solidaridad entre diferentes sectores de la comunidad educativa. A pesar de la lluvia, que no disuadió a los manifestantes, la determinación y el compromiso con la causa quedaron patentes en cada paso dado.










