La provincia registró en mayo una caída interanual del 12,1% en las ventas de combustibles, el peor desempeño del país y uno de los retrocesos más profundos observados fuera del contexto excepcional de la pandemia. El indicador, considerado un termómetro de la actividad económica, refleja la combinación de menor consumo, pérdida del poder adquisitivo, crisis de las economías regionales y el renovado impacto del comercio fronterizo con Paraguay.
La venta de combustibles líquidos en Misiones volvió a reflejar el enfriamiento de la economía provincial. Durante mayo de 2026, la provincia registró la mayor caída interanual del país en el despacho de naftas y gasoil, con una disminución del 12,1% respecto del mismo mes de 2025, según el informe elaborado por la consultora Politikon Chaco, sobre la base de estadísticas oficiales de la Secretaría de Energía de la Nación.
El dato adquiere mayor relevancia al compararse con el desempeño nacional: mientras el conjunto del país experimentó una leve retracción del 0,2% interanual, Misiones se ubicó muy por debajo del promedio, liderando el ranking de provincias con mayor descenso en el consumo de combustibles.
La baja del 12,1% en Misiones constituye el peor desempeño provincial del país y representa una contracción que, fuera del contexto excepcional de la pandemia de 2020, no encuentra antecedentes recientes de similar magnitud en el mercado argentino de combustibles.
El indicador está considerado uno de los principales termómetros de la actividad económica, ya que refleja el movimiento del transporte de cargas, la circulación de particulares, el nivel de producción y la dinámica comercial. Una caída sostenida en las ventas suele asociarse con un menor nivel de actividad, reducción del consumo y desaceleración de distintos sectores productivos.
Misiones registró la mayor caída del país en la venta de combustibles durante mayo y profundiza una tendencia de retracción del consumo.
Un retroceso que supera ampliamente al promedio nacional
De acuerdo con los datos oficiales procesados por Politikon Chaco, durante mayo se comercializaron menos litros tanto de naftas como de gasoil en comparación con igual período del año pasado.
Las naftas registraron una disminución del 11,9% interanual, mientras que el gasoil cayó un 12,4%, un comportamiento que contrasta con la tendencia observada en otras jurisdicciones, donde este último combustible incluso mostró incrementos debido a la recuperación parcial del transporte y de algunas actividades productivas.
La magnitud del descenso resulta significativa porque ocurrió en un contexto en el que los precios de los combustibles permanecieron relativamente estables durante buena parte del período, sin los fuertes ajustes que caracterizaron meses anteriores.
Esto sugiere que la retracción responde menos a factores vinculados exclusivamente al precio y más a una menor demanda derivada del contexto económico.
El consumo sigue mostrando señales de debilidad
Especialistas coinciden en que el mercado de combustibles funciona como un indicador adelantado del comportamiento económico.
La menor venta de naftas suele reflejar una reducción en los desplazamientos particulares, el turismo interno y la actividad comercial, mientras que la caída del gasoil suele estar vinculada a una menor intensidad del transporte de cargas, la producción agroindustrial y los movimientos logísticos.
En el caso de Misiones, diversos factores confluyen para explicar la profundidad del retroceso.
Por un lado, persiste una pérdida del poder adquisitivo de los hogares, que continúa limitando el consumo cotidiano. A ello se suma una desaceleración de la actividad económica en distintos rubros comerciales e industriales, con impacto directo sobre la movilidad y la demanda de combustibles.
A las variables macroeconómicas se agregan características propias de la provincia. La recuperación del valor relativo del peso argentino frente al guaraní volvió a modificar la ecuación de precios en la frontera con Paraguay. Cuando la diferencia cambiaria resulta favorable, numerosos consumidores misioneros optan por cruzar para cargar combustible y realizar otras compras, especialmente en ciudades como Encarnación, donde la competitividad de precios vuelve a convertirse en un incentivo.
Si bien la brecha de precios fluctúa de acuerdo con la cotización cambiaria y la política tributaria de ambos países, el fenómeno fronterizo continúa teniendo un impacto significativo sobre las estaciones de servicio ubicadas en el sur de la provincia y en otros pasos internacionales.
Esta situación ya había sido advertida por empresarios del sector durante los últimos meses, quienes señalaron una recuperación gradual del denominado «turismo de compras», fenómeno que había disminuido durante el período de fuerte devaluación del peso en 2024.
Economías regionales en crisis
Otro elemento que ayuda a comprender el comportamiento del mercado de combustibles es la situación que atraviesan las principales economías regionales misioneras.
La prolongada crisis de la yerba mate, marcada por la caída del precio de la hoja verde, conflictos entre productores e industrias y un menor dinamismo comercial, redujo considerablemente el movimiento logístico asociado a la actividad.
Algo similar ocurre con la producción tealera y otros sectores agroindustriales, que enfrentan dificultades vinculadas a los mercados internacionales, costos de producción elevados y una demanda menos dinámica.
La menor circulación de camiones, maquinaria agrícola y transporte asociado a estas actividades repercute directamente sobre el consumo de gasoil, uno de los segmentos que mostró la mayor contracción durante mayo.
Los datos acumulados del año muestran que la caída no constituye un hecho aislado. Entre enero y mayo de 2026, Misiones acumula una retracción del 8,4% en las ventas totales de combustibles respecto del mismo período del año anterior, ubicándose nuevamente entre las provincias de peor desempeño del país.
En ese lapso, el gasoil registra una baja acumulada del 11,7%, mientras que las naftas disminuyen un 6%, confirmando que la debilidad del consumo atraviesa tanto al transporte de cargas como al uso particular de vehículos.
El comportamiento provincial vuelve a diferenciarse del escenario nacional, donde el mercado comenzó a mostrar cierta estabilización luego de la fuerte caída registrada durante gran parte de 2024 y comienzos de 2025.
Un indicador que refleja el pulso de la economía
Las estadísticas de la Secretaría de Energía son observadas con atención por economistas y analistas porque constituyen uno de los indicadores más inmediatos de la actividad económica.
En una provincia como Misiones, donde el comercio fronterizo, el turismo y las economías regionales tienen un peso determinante, la evolución del consumo de combustibles ofrece una radiografía del movimiento económico general.
La combinación de menor poder adquisitivo, desaceleración de la actividad, crisis en sectores productivos estratégicos y el renovado atractivo comercial de Paraguay conforma un escenario que explica por qué Misiones terminó encabezando, durante mayo, el ranking nacional de caída en las ventas de combustibles.
Más allá de la estabilidad relativa de los precios en los surtidores, los datos oficiales muestran que la demanda continúa debilitándose y que la recuperación del consumo todavía no logra consolidarse en la provincia, consolidando una tendencia que preocupa tanto al sector energético como al entramado comercial y productivo misionero.
Un retroceso que remite a los peores momentos de los últimos años
La magnitud de la caída registrada en Misiones resulta excepcional si se la compara con otros períodos de fuerte deterioro económico de la Argentina.
Desde que la Secretaría de Energía publica de manera sistemática las estadísticas de ventas de combustibles, el único episodio de una contracción claramente superior fue el registrado durante la pandemia de Covid19. En 2020, las restricciones a la circulación y la paralización de gran parte de la actividad económica provocaron un desplome histórico del mercado de combustibles: las ventas nacionales cerraron ese año con una baja promedio del 19,7% respecto de 2019, mientras que en algunos meses del aislamiento obligatorio las estaciones de servicio llegaron a registrar derrumbes superiores al 80% en los volúmenes comercializados.
Fuera de aquel contexto extraordinario —marcado por cuarentenas obligatorias y limitaciones a la movilidad—, las caídas observadas en los últimos años fueron considerablemente menores. De hecho, entre 2018 y 2019 el mercado ya mostraba señales de debilitamiento, aunque con descensos anuales del 0,3% y 1,3%, respectivamente, muy lejos de los niveles actuales que exhibe Misiones.
En ese marco, la retracción interanual del 12,1% registrada por Misiones en mayo de 2026 adquiere una dimensión particular: es una de las caídas más profundas observadas en una provincia argentina fuera de un escenario de emergencia sanitaria o de restricciones a la circulación, lo que refuerza la lectura de que el fenómeno responde principalmente al deterioro de la actividad económica, la pérdida del poder de compra, la crisis de sectores productivos clave y el renovado efecto del comercio fronterizo con Paraguay.











