La inflación de marzo estuvo impulsada principalmente por el aumento en el precio de la carne, que volvió a presionar sobre el costo de vida y afectó con mayor fuerza a los rubros básicos de consumo.
De acuerdo a los datos relevados, los alimentos registraron subas significativas durante el mes, con la carne como uno de los productos de mayor incidencia en el índice general, en un contexto donde el poder adquisitivo continúa deteriorándose.
En paralelo, la crisis financiera en distintos municipios del país comenzó a evidenciarse con mayor crudeza. Algunas administraciones locales recurrieron al pago de salarios mediante vales o mecanismos alternativos ante la falta de liquidez para cumplir con sus obligaciones.
Según se informó, esta situación se da en comunas que atraviesan fuertes desequilibrios fiscales, con caída de ingresos y dificultades para sostener el funcionamiento básico del Estado.
El escenario refleja el impacto de la inflación en las economías regionales y en las finanzas públicas, donde el incremento de costos y la caída de recursos generan un efecto directo tanto en los trabajadores como en la prestación de servicios.










