Carlos Yanelli, presidente de la Cámara de Restaurantes, le brindó a BAE Negocios un panorama del sector: «Las ventas cayeron entre un 20 y un 30% en los últimos meses. Pero, si le sumamos la caída del año pasado, ha tenido en el último año y medio una baja acumulada del 55% en su facturación. Si bien hay negocios de barrios que no tienen la misma merma que los polos gastronómicos, el rubro está muy afectado».
El sector gastronómico argentino atraviesa una crisis fuerte: crecen los cierres de restaurantes en todo el país y la caída del consumo y la falta de turismo golpean a zonas como Puerto Madero, Palermo, San Telmo y Recoleta. En los últimos meses, bajaron sus persianas 100 restaurantes en todo el país, sin ir más lejos en la Ciudad de Buenos Aires hasta lo hicieron afamados lugares con estrellas Michelin.
La lista de locales que cerraron es interminable: el restaurante La Locanda, de Recoleta; los afamados Franca y Sal, ambos con estrellas Michelin; Ya Cabrón, de Palermo; Citadino, de Parque Patricios; la cantina Amador, de Palermo; Manhattan Club Grand Café, de Belgrano; el bar que rendía homenaje al whisky Sede; el tenedor libre Gourmet Porteño, de Puerto Madero; y hasta Green Bamboo, pero la lista sigue.
Los principales problemas del sector, según Yanelli, son la “falta de público”. «Necesitamos que pongan en vigencia lo que prometieron en las plataformas electorales, como la reforma tributaria y laboral. Antes gastábamos de luz $600.000, ahora con las tarifas regularizadas estamos en el orden de los $5 millones. Muchos restaurantes cierran porque no pueden pagar los altos alquileres, la actividad no rinde para pagar tanto. No tenemos un relevamiento exacto de todos los cierres, porque en muchos casos te enteras si son conocidos, pero cerraron no menos 100 establecimientos gastronómicos en todo el país en los últimos meses».










