En una entrevista con Belén Wagner, directora del ISEPCi Misiones, se analizó la situación económica de los sectores populares a través de los datos relevados sobre la Canasta Básica Alimentaria y Total, así como el impacto del ajuste en merenderos y comedores.
Wagner explicó que el ISEPCi trabaja sobre los hábitos de consumo de los barrios, relevando precios en los comercios de cercanía donde las familias hacen sus compras diarias. A diferencia del INDEC, que mide en supermercados mayoristas, esta metodología refleja con mayor fidelidad la realidad de los sectores populares. “Nuestro interés está siempre en relevar estos comercios de cercanía y de alguna manera poder ver cuál es la variación mensual de estos comercios y de esta manera poder estimar el costo de la canasta básica alimentaria en estos barrios”, afirmó en Agenda de Miércoles (AdM).
Actualmente, las publicaciones del ISEPCi son bimestrales y muestran datos alarmantes: entre abril de 2024 y abril de 2025, la canasta básica total aumentó más del 53%, y la alimentaria más del 45%. Hoy, una familia misionera necesita más de 450 mil pesos para cubrir solo los alimentos. “Inclusive sumando dos salarios mínimo vital y móvil de un mismo hogar, no se alcanza la línea de pobreza”, advirtió Wagner.
Frente a estos datos, señaló que el consumo bajó drásticamente y las familias implementan estrategias de supervivencia como concurrir a comedores o merenderos para obtener al menos una comida diaria. El último relevamiento del ISEPCi indica que más del 90% de las personas en situación de vulnerabilidad necesita recurrir a estos espacios. Sin embargo, los recortes nacionales en políticas alimentarias provocaron que muchos comedores tuvieran que reducir la frecuencia de entrega o sostenerse a pulmón, organizando rifas o ventas de comida.
Wagner subrayó también que los alimentos más accesibles suelen ser ultraprocesados o de bajo valor nutricional, lo que compromete seriamente la alimentación saludable.
En cuanto a la medición de los datos oficiales, consideró que es necesario revisar la metodología del INDEC porque ya no refleja adecuadamente los hábitos de consumo actuales. “Poder revisar un poco la metodología y adecuarla a este contexto para que la información que luego se traduce en datos sea la que mejor refleje lo que está sucediendo, es apropiado en este contexto”, expresó.
Finalmente, dejó en claro cuál es la principal preocupación del ISEPCi y de las familias que analiza: “Lo mismo que a todos: la pérdida del poder adquisitivo. Cómo se repone una familia cuando ya lleva meses o años transitando esta situación”.










