Un operativo realizado por la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) detectó una situación de explotación laboral. Se trata de 20 trabajadores que dormían en un colectivo abandonado sin acceso a baños ni cocina. Estaban en condiciones de trabajo deplorables, y comiendo carne en descomposición. La fiscalización presencial en una finca de cítricos en Juan Pujol, Corrientes, reveló indicios compatibles con trata de personas, lo que llevó a la presentación de una denuncia penal ante la justicia federal.
En el momento del relevamiento, los trabajadores se escondían entre los árboles para no ser vistos por los inspectores, cumpliendo órdenes de sus empleadores. De los 17 trabajadores presentes, 14 no estaban registrados y tres sólo hacían tareas de poda.
La entrada al predio estaba cerrada con candado y los trabajadores no tenían la llave, por lo que los inspectores tuvieron que esperar casi una hora para que el responsable del predio abriera la tranquera. Junto con la Unión Argentina de Trabajadores y Estibadores (UATRE), el Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (Renatre) y la policía provincial, se llevó a cabo el operativo, tras recibir una denuncia anónima.








