La crisis que atraviesa el sector yerbatero en Misiones quedó expuesta en un episodio límite. Alejandro Cus, productor de la zona de San Vicente, llegó a manifestar que estaba dispuesto a prenderse fuego como forma de protesta ante la falta de pago por su cosecha. Su caso fue relatado por el también yerbatero Cacho Ozeñuk, quien lo describió como “una triste realidad” que grafica el nivel de desesperación que viven muchos colonos.
Según explicó, Cus recibió cheques diferidos que luego fueron devueltos sin fondos, situación que lo dejó al borde de la ruina económica. El dinero que esperaba cobrar lo necesitaba para costear los medicamentos y tratamientos de su hijo discapacitado. “La desesperación del productor es porque no le alcanza para comprar los remedios, para pagar la luz, la patente, el seguro, los impuestos”, señaló Ozeñuk.
El dirigente advirtió que este no es un caso aislado, ya que numerosos productores padecen el mismo problema: reciben cheques a 30, 60, 90 o hasta 120 días, que finalmente son rechazados. Además de no percibir el pago, deben afrontar intereses y sufren el deterioro de su reputación financiera.
En paralelo, Ozeñuk cuestionó la falta de una política agraria seria en la provincia que proteja a los productores, quienes hoy venden la hoja verde en un rango de entre 130 y 260 pesos por kilo, muy por debajo de lo necesario para cubrir sus gastos básicos.
“Los productores estamos desamparados”, remarcó, alertando que la situación podría derivar en más casos de desesperación extrema como el de Cus si no se toman medidas urgentes.










