En el marco de un año electoral clave, el dirigente radical Gustavo González dejó en claro que la Unión Cívica Radical buscará jugar un rol activo en las elecciones legislativas de octubre, ya sea dentro de un frente que comparta sus principios o con una propuesta propia. En diálogo con Vistazo del 4, aseguró que “la UCR va a tener una propuesta en octubre”, y no descartó encabezar una candidatura: “Tengo aspiraciones como representante del radicalismo a poder integrar una boleta y creo que falta una voz radical en el Congreso Nacional”.
González fue crítico con la actual representación de Misiones en la Cámara de Diputados de la Nación. “Los tres diputados que terminan su mandato en diciembre prácticamente lo hacen en la intrascendencia”, disparó. Y agregó: “Los siete diputados que tiene Misiones acompañan todas las políticas del gobierno nacional, incluso las que perjudican a los misioneros. Eso no representa a nuestra provincia”.
En ese sentido, planteó la necesidad de conformar un nuevo espacio político “alejado de los extremos” y distinto tanto al Frente Renovador como al oficialismo nacional. “Estamos conversando con todos los partidos, para analizar el escenario político y ver si es posible conformar un frente electoral”, explicó. Aclaró también que no hay coincidencias con los libertarios: “La Libertad Avanza, por lo que se vio, competirá sola. Y nosotros tenemos muy pocas coincidencias con lo que plantea Milei a nivel nacional”.
De cara a las definiciones electorales, González reivindicó la estructura territorial de la UCR, a pesar de los magros resultados de 2021 y las elecciones provinciales. “El radicalismo sigue teniendo presencia en toda la provincia”, dijo, y destacó la importancia de pensar a largo plazo: “No se trata solo de ganar una elección, hay que construir un espacio que se proyecte hasta 2027 para cambiar de una vez el signo político en Misiones”.
Consultado por posibles alianzas, no descartó negociaciones con figuras como Ramón Amarilla, aunque advirtió que “hay que saber qué piensa sobre políticas públicas” más allá de su simbolismo como “luchador contra la opresión de la renovación”.
Finalmente, apuntó contra la baja participación electoral de los últimos comicios. “La gente está esperando que alguien hable de sus problemas reales: de lo que cuesta llegar a fin de mes, de la inseguridad que golpea cada vez más. Ojalá en octubre, con boleta única y una mejor oferta política, se sienta convocada a votar”.










