El Santo Padre fue recibido por Emmanuel Macron en el aeropuerto de Orly y mantuvieron una reunión en el Palacio del Elíseo. La agenda estará centrada en la paz, la inmigración y el rol de Europa.
Ansalatina. El papa León XIV arribó este viernes a la capital francesa para dar inicio a una visita apostólica, la primera de un jefe de la Iglesia católica a este país en casi dos décadas. Con una agenda marcada por llamamientos a la paz, la crisis migratoria y la integración europea, el Santo Padre mantendrá diversos encuentros institucionales y pastorales durante su estadía. El pontífice aterrizó en el aeropuerto internacional de París-Orly donde fue recibido al pie de la escalinata por el presidente francés Emmanuel Macron y la primera dama Brigitte Macron. A bordo del avión papal.
“Estamos aquí para llevar un mensaje de paz en este momento particularmente importante para el mundo”. Tras los saludos protocolares y la rendición de honores por parte de la Guardia Republicana —que interpretó los himnos del Vaticano y de Francia—, la comitiva se trasladó al Palacio del Elíseo. Sus antecesores fueron Juan Pablo II en 1980 y Benedicto XVI en 2008.
Obsequios simbólicos y diálogo diplomático
En el marco de la recepción oficial Macron expresó su agradecimiento a través de sus redes sociales: “Santísimo Padre, su presencia nos honra. Es un testimonio de la fuerza de los lazos que unen a la Santa Sede y a Francia. Ante los desafíos de nuestro tiempo, llevaremos juntos un mensaje de paz, fraternidad y esperanza”.Durante el encuentro, el Gobierno francés entregó al pontífice una serie de presentes de profundo valor simbólico e histórico. Entre ellos se destaca un vitral con el rostro de la Virgen María, obra de la artista Claire Tabouret, que formará parte del conjunto de seis nuevos vitrales destinados a la catedral de Notre-Dame de París.
Asimismo, le fueron obsequiados un ejemplar único del Evangelio según Marcos guardado en un formato bilingüe (griego antiguo y francés); una cruz de ferrita magnética creada por la artista Lydie Arickx; y una edición histórica sobre la vida de san Vicente de Paúl, escrita por el teólogo Louis Abelly.













