La catedral de Notre-Dame de París reabrirá sus puertas el 7 de diciembre, cinco años y medio después de que un devastador incendio destruyó su tejado y su aguja y causó importantes daños en todo el edificio.
El día que ardió Notre Dame, el arquitecto mexicano Alejandro Arredondo llevaba dos años viviendo en París y su tristeza fue igual a la de los franceses que vieron en directo la destrucción del templo. No sabía aún que con su trabajo, y el de muchos otros, el templo reabriría apenas cinco años y medio después.
Su participación en la reconstrucción vino de la mano de una empresa para la que este especialista nacido en Coacalco (en el Estado de México) llevaba trabajando tan solo unos meses aquel fatídico 15 de abril de 2019.
«No sabía que aquel día iba a cambiar mi vida y mi trayectoria», rememora Arredondo, a escasos días de la gran reapertura del próximo sábado.
Notre-Dame es una obra maestra del gótico medieval, Notre-Dame es uno de los monumentos más queridos y visitados de la capital francesa. Sus bóvedas de crucería, arbotantes, impresionantes vidrieras y gárgolas de piedra tallada han sido celebrados durante mucho tiempo en libros y películas.
La primera piedra se colocó en el año 1163, y la construcción continuó durante gran parte del siglo siguiente, con importantes restauraciones y ampliaciones en los siglos XVII y XVIII.
La catedral fue el escenario que Víctor Hugo eligió para su novela de 1831 “Nuestra Señora de París”. Quasimodo, el personaje principal, ha sido interpretado por actores de Hollywood, entre ellos Charles Laughton, y también en una adaptación animada de Disney.










