Joaquín Guzmán López, hijo del exjefe del cártel de Sinaloa Joaquín «El Chapo» Guzmán, se declaró inocente ante un tribunal federal de los cargos de narcotráfico, lavado de dinero y armas de fuego que se le imputaban en Chicago – Estados Unidos- apenas unos días después de que fuera puesto bajo custodia estadounidense en una sorprendente detención llena de traiciones e intrigas internacionales.
Guzmán López -conocido como uno de los «Chapitos», o hijos de «El Chapo»- fue acusado previamente por un jurado investigador federal en Illinois por cargos de narcóticos, lavado de dinero y armas de fuego, según un comunicado del año pasado del Departamento de Justicia de EE.UU..
La comparecencia ante el tribunal se produce después de que Guzmán López, de 38 años, e Ismael «El Mayo Zambada», presunto cofundador del cártel, fueran detenidos el jueves por las autoridades estadounidenses en El Paso, Texas. Se enfrentan a varios cargos por dirigir presuntamente las operaciones delictivas de lo que se considera una de las operaciones de narcotráfico más poderosas y mortíferas del mundo.









