En las primeras horas de este miércoles 3 de abril, Taiwán fue sacudido por un terremoto de 7,5 de magnitud, que hasta el momento dejó nueve víctimas mortales, unos 900 heridos y 50 desaparecidos, señalaron las autoridades.
El movimiento telúrico se produjo a una profundidad de 15,5 kilómetros, lo que desencadenó una alerta de tsunami para el sur de Japón y Filipinas que luego fue levantada.
Las personas no localizadas son trabajadores de un hotel que se encontraban en el trayecto hacia un parque nacional, además de empleados de una mina de carbón, según informó el diario local ‘United Daily News’. En el epicentro del caos está la capital, Taipéi, donde tejas de los edificios más antiguos se desprendieron y las escuelas evacuaron a sus estudiantes, equipándolos con cascos de seguridad amarillos y protegiéndolos de la caída de escombros.












