Las autoridades estadounidenses suspendieron las labores de rescate de los seis desaparecidos en el derrumbe del puente de Baltimore al considerar que fallecieron tras 18 horas en el agua. El derrumbe de Francis Scott Key paralizó uno de los puertos más transitados de Estados Unidos, por donde cada año pasan gigantescos portacontenedores y donde también recalan cruceros turísticos.
«Basándonos en el tiempo que llevamos en la búsqueda, los extensos esfuerzos de búsqueda que hemos puesto y la temperatura del agua, no creemos que vayamos a encontrar aún vivo a ninguno de los individuos», explicó el comandante de la Guardia Costera Shannon Gilreath en una rueda de prensa.
Gilreath matizó, no obstante, que la Guardia Costera no abandonará el lugar y que sus tareas entran ahora en una nueva fase para encontrar los restos de las víctimas.
Desde la empresa Synergy Group, que opera el barco, confirmó que «todos los miembros de la tripulación, incluidos los dos pilotos, han sido localizados y no hay constancia de ningún herido». El buque tiene una capacidad de carga bruta de 95.000 toneladas y 300 metros de eslora.
El hecho ocurrió a la 1:30 de la madrugada de este martes (las 2.30 en Buenos Aires). El buque carguero Dali, proveniente de Singapur era alquilado por la multinacional danesa Maersk para transportar mercadería a la ciudad de Colombo, Sri Lanka.
Los seis trabajadores que desaparecieron tras el accidente naval eran todos inmigrantes latinos.










