Hasta hoy 25 de marzo se reportaron al menos doce muertes por una serie de tempestades se desataron durante la noche del viernes y castigaron diversas zonas del sureste de Brasil, especialmente la región serrana situada a unos 100 kilómetros de la ciudad de Río de Janeiro.
En el estado de Río la cifra de muertos asciende a ocho y en vecino estado de Espírito Santo confirmaron al menos cuatro fallecidos y siete desaparecidos.
Tragedias como estas «se intensifican con el cambio climático», señaló el presidente Luiz Inácio Lula da Silva en un mensaje publicado por la noche en la red social X, en el que se solidarizó con las familias de las víctimas y puso equipos a disposición para colaborar.












