La iniciativa municipal reúne a funcionarios y equipos técnicos para confeccionar un mapa de riesgo, definir prioridades y coordinar la respuesta ante fenómenos extremos.
Posadas conformó la Mesa de Coordinación de Emergencias Climáticas con el fin de unificar criterios de actuación, identificar las zonas urbanas vulnerables y organizar los recursos disponibles. La medida busca la redacción de un protocolo operativo que fije responsabilidades para hacer frente a tormentas severas, inundaciones y anegamientos en los distintos barrios de la ciudad.
La jornada de trabajo reunió al secretario de Obras y Servicios Públicos, Carlos Nielsen, a la directora de Ambiente y Cambio Climático, Laura Guerrero, a la integrante de dicha área, Valeria Jacquemin, y al jefe del Departamento de Meteorología local, Favio Cabello. Las áreas técnicas analizaron los antecedentes meteorológicos de los últimos seis años, período en el cual la capital provincial registró 60 eventos climáticos extremos con impacto directo en al menos 20 barrios populares.
Entre las referencias técnicas figura un registro de lluvias que alcanzó los 204 milímetros en menos de 12 horas, dato que evidencia la necesidad de anticipar escenarios y articular las labores entre cuadrillas, Defensa Civil, Bomberos y la Policía. El diagnóstico contempla también el impacto de episodios de granizo, caídas de árboles y la necesidad de evacuación de familias en sectores críticos.
El Municipio proyecta la finalización del documento con los protocolos operativos durante noviembre. La propuesta establecerá niveles de alerta, mecanismos de comunicación y tareas específicas para cada dependencia, mientras que las autoridades prevén la formalización del plan mediante un decreto u ordenanza durante el año próximo.












