El cuerpo de guardaparques incautó 25 armas y destruyó más de 100 campamentos en zonas críticas de la frontera durante operativos del presente año.
La provincia de Misiones fortalece la custodia de la Selva Paranaense mediante un esquema especial de vigilancia en las reservas naturales del norte. El Ministerio de Ecología despliega patrullajes permanentes sobre el último gran bloque del Bosque Atlántico, un ecosistema estratégico que garantiza agua dulce, resguarda la fauna nativa y alimenta la industria del turismo sustentable.
Las acciones se concentran en las áreas de mayor riesgo biológico, como la Reserva de Biosfera y los parques provinciales Foerster y Urugua-í. En estas zonas con límite internacional, la caza furtiva abandonó la antigua modalidad de subsistencia para transformarse en un negocio clandestino. Las cuadrillas de cazadores emplean tecnología como radios de frecuencia VHF, cámaras trampa y logística para el montaje de cotos ilegales.
Frente a esta amenaza, el Cuerpo de Guardaparques concretó 32 procedimientos en lo que va de 2026. Los agentes lograron la incautación de 25 armas de fuego, la demora de infractores y la destrucción de más de 100 estructuras ilegales, entre campamentos base, torres de espera y puntos de ceba. La presencia del Grupo de Operaciones en Selva (GOS), cuerpo de élite para incursiones en condiciones extremas, resulta clave para el éxito de las irrupciones en monte denso.
Es la única fuerza de guardaparques provinciales con portación legal de armamento. Los efectivos rigen su accionar bajo un Manual de Uso de Arma y un Protocolo de Uso Progresivo de la Fuerza. Este marco institucional brinda respaldo legal y operativo a las patrullas que arriesgan su vida en la lucha contra el tráfico de fauna y la depredación del patrimonio natural.












