El sistema educativo provincial asistió a 152 establecimientos de más de 30 municipios. El 57 % de las situaciones correspondió a estudiantes del nivel secundario y los equipos especializados también acompañaron 21 procesos de duelo tras fallecimientos y otros eventos críticos.
Entre enero y junio de este año, el sistema educativo de Misiones desplegó 304 intervenciones vinculadas con la salud mental de estudiantes, un promedio superior a una actuación diaria dentro de las escuelas de la provincia. Los datos oficiales muestran que la mayor demanda se concentra en la adolescencia, ya que el 57 % de los casos correspondió al nivel secundario.
El relevamiento, elaborado por la Dirección de Políticas Estudiantiles de la Subsecretaría de Educación, alcanza a 152 instituciones educativas distribuidas en más de 30 localidades y constituye uno de los primeros balances semestrales que dimensiona el volumen del trabajo que realizan los equipos interdisciplinarios frente a situaciones de riesgo emocional, ideación suicida, autolesiones, conflictos familiares, violencia, consumos problemáticos, ansiedad y otros factores que afectan las trayectorias escolares.
El informe también refleja un cambio en el enfoque de las políticas públicas. El dispositivo ya no se limita a responder ante una crisis. La estrategia provincial incorpora acciones preventivas, intervención inmediata y acompañamiento posterior a hechos traumáticos, bajo los lineamientos establecidos por la Resolución 292/24, que creó el protocolo para el abordaje integral del riesgo suicida en el ámbito educativo. El documento fue elaborado ante el incremento de situaciones que afectan a niños, niñas y adolescentes y fija procedimientos para docentes, directivos y equipos técnicos frente a señales de alerta.
Durante el semestre se desarrollaron además 63 actividades preventivas entre talleres, jornadas de sensibilización y capacitaciones dirigidas a estudiantes, docentes, directivos, gabinetes escolares y familias. Las propuestas incluyeron educación emocional, convivencia escolar, prevención del suicidio, bullying, ciberbullying, grooming, consumos problemáticos y fortalecimiento de la participación estudiantil.
Uno de los indicadores menos visibles del informe corresponde a las tareas de posvención. Los equipos especializados realizaron 21 intervenciones institucionales después de fallecimientos por suicidio, otras causas y acontecimientos de alto impacto emocional. El objetivo consiste en contener a las comunidades educativas, acompañar los procesos de duelo y reducir el riesgo de nuevos episodios mediante intervenciones coordinadas con profesionales de distintas áreas.
Desde el Estado destacan que las escuelas son el primer espacio donde un adulto detecta cambios de conducta o señales de alarma, situación que indica la importancia de que autoridades y docentes conozcan los protocolos de actuación y puedan activar rápidamente las redes de asistencia.
El trabajo se desarrolla en forma articulada con la Comisión para el Abordaje Integral del Suicidio (CAIS), el Consejo General de Educación, el Servicio Provincial de Enseñanza Privada, el Ministerio de Salud Pública, el Instituto de Previsión Social, el sistema de emergencias 911, la Defensoría de Niños, Niñas y Adolescentes y los equipos institucionales de cada establecimiento educativo. Esa red ya había sido activada este año en intervenciones de alta complejidad, como la realizada en la EPET 1 de Posadas y otros episodios registrados en establecimientos educativos de la provincia.
Para el segundo semestre, Educación anunció que ampliará la cobertura territorial del programa, reforzará la capacitación de docentes y equipos técnicos y fortalecerá los circuitos de intervención para mejorar la detección temprana y el acompañamiento de estudiantes que atraviesan situaciones de vulnerabilidad emocional.














