Se puso en marcha una prueba piloto de la feria franca en la chacra 68 del barrio Papini en la plaza Sebastián Rusesky, con el objetivo de acercar productos frescos a precios accesibles a los vecinos y fortalecer el trabajo de los productores locales. La iniciativa funcionará todos los jueves de 7.30 a 12 horas.
La propuesta surge en un contexto económico complejo y busca generar un punto de encuentro entre feriantes y consumidores, reducir intermediarios y facilitar el acceso a alimentos de calidad. Según los organizadores la respuesta en la primera jornada fue positiva con buena concurrencia y alta demanda de productos. Desde la organización destacaron que la experiencia superó las expectativas iniciales y mostró un fuerte acompañamiento de los vecinos.
La feria también fue valorada como una oportunidad para dinamizar la economía familiar de los feriantes quienes encuentran en este espacio una vía directa de comercialización. A su vez los vecinos destacaron la importancia de contar con precios más accesibles en un mismo punto del barrio.










