En un contexto económico exigente para los municipios, la gestión local de Leandro N. Alem puso en primer plano una obra de infraestructura considerada estratégica: la construcción de una línea eléctrica de 132 kV junto a una nueva estación transformadora, un proyecto largamente reclamado por el entramado productivo de la ciudad.
El intendente Matías Sebely sintetizó, durante una entrevista con Ariel Sayas para Canal 4 Posadas, el impacto de la iniciativa con una metáfora directa: “es un golazo”. Detrás de esa definición aparece un diagnóstico técnico y económico concreto: el sistema actual, basado en una línea de 33 kV, funciona al límite de su capacidad y condiciona el crecimiento industrial.
“La infraestructura actual es como una ruta de dos carriles totalmente congestionada. Cuando aumenta el consumo, se producen cortes que generan pérdidas en las empresas, desde materiales hasta tiempos de producción”, explicó el jefe comunal. Ese escenario, sostuvo, afecta la eficiencia y desalienta inversiones en un distrito con fuerte perfil productivo.
La nueva obra apunta a revertir ese cuello de botella estructural. “Vamos a pasar a una autopista de ocho carriles en términos energéticos”, graficó Sebely. El proyecto contempla un tendido de aproximadamente 180 kilómetros y forma parte de una inversión provincial financiada a través de un crédito de la CAF por unos 75 millones de dólares.
El intendente remarcó que la iniciativa retoma gestiones iniciadas años atrás y que hoy logra avanzar con decisión política. En ese sentido, destacó el impulso del gobernador Hugo Passalacqua para concretar una demanda que acumula cerca de dos décadas.
Más allá de la mejora técnica, el impacto esperado es económico. Según detalló Sebely, el acceso a energía confiable y suficiente constituye el primer filtro para cualquier proyecto de radicación industrial. “Las empresas que evalúan instalarse en Alem preguntan primero por la energía. Sin garantía de suministro, no hay inversión”, afirmó.
El dato adquiere relevancia en una ciudad donde el entramado industrial tiene un peso específico alto. “Veinte industrias generan alrededor de 4.000 puestos de trabajo”, precisó, al tiempo que subrayó la concentración de sectores como el plástico, el tabaco, la madera y la yerba mate, todos con alta demanda energética.
La planificación, aseguró, apunta a anticiparse a escenarios de saturación como los que enfrentaron otras localidades de la región. “Se está pensando a 20 años, no a cuatro”, enfatizó, en referencia a la necesidad de acompañar el crecimiento poblacional y productivo.
En paralelo, el municipio avanza con obras complementarias que reflejan esa expansión. Sebely mencionó la reciente ejecución de dos kilómetros de alumbrado público en una zona en crecimiento, donde ya se asientan unas 1.500 familias. Allí, el gobierno local impulsa un banco de tierras con 400 lotes financiados a diez años, junto a un proyecto de 100 viviendas en desarrollo.
El cuadro general expone una lógica de gestión que articula infraestructura, acceso a suelo y desarrollo industrial. En ese esquema, la energía aparece como el insumo crítico que puede definir el rumbo económico de la ciudad.
“Hoy todos tenemos que ser eficientes: el Estado y el sector privado”, concluyó el intendente, al tiempo que reivindicó su experiencia empresarial como parte de su enfoque de gestión.
La obra eléctrica, en ese marco, se presenta como una condición de base para sostener el crecimiento de Alem y posicionarla como un polo productivo con capacidad de atraer inversiones en el mediano y largo plazo.








