La iniciativa incorporó más tecnología, mayor cobertura y servicios destinados a la comunidad con el acompañamiento de la Sociedad Oftalmológica de Misiones (SOMI).
Vale resaltar que es la segunda vez que Mirar Mejor se realiza en Panambí desde el inicio del programa, que retomó su despliegue tras haber alcanzado 60 municipios en 2025. En esta edición sumó un autorrefractómetro de última generación que permite medir en un mismo procedimiento la graduación y la presión ocular. Este equipamiento optimiza los tiempos de atención y mejora la calidad del diagnóstico.
Según destacan desde el IPLyC, hasta el momento, el programa ya benefició a más de seis mil personas. La institución puso énfasis en que detrás de cada una hay una historia: la del niño que pudo ver el rostro de su madre por primera vez, la del abuelo que volvió a leer, la del trabajador que recuperó su autonomía. Ya que solo el que no ve bien sabe lo que implica esa lucha silenciosa, porque ver bien es recuperar calidad de vida, y eso es lo maravilloso de este trabajo: devolverle a alguien la posibilidad de mirar el mundo con claridad.
CERCANÍA Y PRESENCIA TERRITORIAL
En la ocasión, el gobernador Hugo Passalacqua recorrió las instalaciones durante el operativo, donde saludó a la gente y dialogó con las médicas. Durante su visita, agradeció el trabajo articulado entre el IPLYC, los profesionales del SOMI y el Municipio para hacer posible el operativo. Allí, enfatizó la atención, la paciencia y el compromiso con los que los especialistas atienden a los vecinos. Al mismo tiempo, entregó personalmente un par de anteojos a algunas de las personas que ya habían recibido la atención y aguardaban sus lentes.
En el recorrido, Passalacqua probó dos de las nuevas máquinas adquiridas por la provincia, incorporadas para ampliar la capacidad de atención y los servicios oftalmológicos que se ofrecen en el marco de este programa. Así, sostuvo que el operativo expresa una forma de gestión basada en la cercanía y la presencia territorial. “Lo poco que uno puede dar, se debe dar con cariño, con amor y muy cerquita de la gente”, declaró.
Puntualmente, remarcó su preocupación para “que toda la gente tenga acceso a sus lentes, porque ver o no ver, la diferencia es muy grande, te cambia el humor, la calidad de vida, tu relación familiar y tu capacidad de trabajar”. “Si estuvimos por 60 municipios, sobre todo localidades que no tienen oculista u óptica, es porque esto le cambia la vida a la gente. Por ejemplo, una vez presencié cómo un vecino se puso los lentes, miró a su hijo y se puso a llorar porque era la primera vez que le veía la cara; esa escena simboliza todo este programa”, añadió.







