En una entrevista en Vistazo del 4, Sandra Galeano, subsecretaria de Relaciones con la Comunidad, explicó que desde su área se impulsó la creación de Espacios de Primera Escucha, lugares donde las personas que sufrieron violencia familiar pudieron hablar y recibir acompañamiento de equipos interdisciplinarios conformados por psicólogos, trabajadores sociales y abogados.
La funcionaria sostuvo que la violencia fue una “conducta aprendida” que podía ser “desaprendida” a través de la terapia y del apoyo comunitario. Aclaró que, pese a los avances, la violencia continuó siendo una “herramienta” que limitó el desarrollo integral de las personas.
Galeano resaltó que la denuncia fue la “herramienta principal para que el Estado interviniera” y precisó que en Misiones se registraron más de 18.000 denuncias en toda la provincia. Recordó además que la línea 137 se mantuvo activa las 24 horas, ofreciendo asesoramiento, contención y articulación con otras instituciones estatales y organizaciones sociales para acompañar a las víctimas.
La entrevista también abordó el trabajo con los agresores. Galeano reconoció que el proceso de cambio de conducta mediante terapia psicológica era difícil, sobre todo por los prejuicios culturales, pero consideró que era necesario incluirlos en la estrategia de prevención.
Finalmente, la subsecretaria remarcó que el abuso sexual constituye un delito penal y recordó que todo funcionario público tiene la obligación de denunciarlo, sin importar si la víctima era un menor o un adulto.







