Este ingreso forma parte del plan integral de seguridad impulsado por el gobierno provincial, a través del Ministerio de Gobierno, que apunta no solo a incrementar el número de efectivos, sino también a optimizar la calidad del servicio policial. Los nuevos agentes recibieron formación actualizada en protocolos de actuación, uso de tecnologías de última generación y procedimientos para intervenir de manera eficaz en emergencias y operativos complejos.
La incorporación permite ampliar la presencia policial en barrios, colonias, zonas rurales y ejidos urbanos, fortaleciendo el vínculo con la comunidad. La continuidad en patrullajes y tareas de vigilancia busca no solo prevenir el delito, sino también generar un lazo de confianza que respalde la seguridad pública en todo el territorio misionero.










