Ricardo Martín, coordinador del Gabinete Psicopedagógico Interdisciplinario (GPI) de Misiones, explicó en entrevista con Vistazo del 4 la tarea que realiza el organismo en comunidades educativas de toda la provincia. La institución, que cumplió 19 años, cuenta con diez sedes, dos subsedes y una extensión en Itaembé Guazú, y trabaja con estudiantes, familias, directivos y docentes.
“Cuando hablamos de comunidades educativas estamos pensando en que las problemáticas pueden venir de las familias, de los equipos directivos, de los docentes o de los mismos estudiantes”, expresó Martín, y remarcó que todos esos actores recurren al GPI en busca de orientación, asesoramiento y acompañamiento.
El equipo realiza un informe anual de estadísticas para identificar los tipos de consultas más frecuentes y determinar cuáles son los niveles educativos que más demandan apoyo. En ese contexto, Martín hizo foco en una problemática en crecimiento: la soledad de los adolescentes. “Lo terrible es que los adolescentes crean que ellos están solos”, advirtió.
El coordinador señaló que muchas veces los adolescentes no encuentran espacios de escucha dentro de sus hogares, por lo que la escuela cobra un valor fundamental como espacio de contención emocional. “La escuela es una segunda casa. Y desde el GPI tratamos de sostener, acompañar, intervenir, porque no todo se resuelve con una derivación. A veces basta con estar presentes, escuchar, hacerles saber que no están solos”, explicó.
Martín sostuvo que el trabajo psicopedagógico debe ir más allá del diagnóstico y centrarse en estrategias de intervención que tengan impacto dentro del aula. “La escuela no está exenta de la crisis social y económica, por eso es clave que podamos estar cerca de quienes más lo necesitan”, concluyó.











