El ministro de Prevención de Adicciones de Misiones, Roberto Padilla, sostuvo que la creación de un ministerio específico para abordar las adicciones fue una decisión fuerte del gobierno provincial y reconocida a nivel nacional. “Esto visibiliza mucho más el tema. No hay que esconderlo: el problema está”, expresó.
Durante una entrevista, el funcionario explicó que la ubicación geográfica de Misiones —limitando con Brasil y Paraguay— la convierte en una provincia históricamente expuesta al paso de sustancias. “Es una problemática que nos atraviesa por completo”, advirtió.
También repasó cómo cambiaron los patrones de consumo antes y después de la pandemia: “Antes, la preocupación eran los adolescentes. En la pandemia bajó el consumo en los jóvenes, pero aumentó mucho en los adultos, sobre todo el alcohol”.
Respecto a la relación entre delitos y consumo, Padilla afirmó que muchos robos menores están ligados a jóvenes que delinquen para comprar sustancias. En ese contexto, alertó que “la piedra” es hoy la sustancia más consumida en la provincia, principalmente por su bajo costo y fácil acceso.
El ministro remarcó que la adicción “no discrimina clase social” y es una problemática “multicausal y multidimensional”, en la que trabajan junto a organizaciones religiosas, centros terapéuticos y fundaciones como Reto a la Vida.
Advirtió además sobre nuevas formas de adicción como las apuestas online, que afectan especialmente a jóvenes y adolescentes: “Nos encontramos con padres desesperados porque sus hijos transfieren todo su dinero. Y los síntomas de abstinencia son iguales a los de una droga”.
También cuestionó la naturalización de la marihuana. “Está tan normalizada como el alcohol, pero no es inofensiva. Puede generar psicosis incluso desde el primer consumo”, indicó.
Por último, dejó un mensaje de esperanza: “Sí, se puede salir de una adicción. Hay fe, hay ciencia y hay equipos trabajando. Lo importante es que pidan ayuda. No están solos”.














