El ministro del Agro y la Producción de Misiones, Facundo López Sartori, habló de la controversia en torno al uso del glifosato, un herbicida ampliamente utilizado en la agricultura. La discusión sobre este químico escaló de manera significativa, involucrando a diversos actores políticos y empresariales, planteó el funcionario en una entrevista con Ariel Sayas, en Canal 4 Posadas.
López Sartori destacó que el debate sobre el glifosato debe abordarse de manera estructural y seria, alejándose de enfoques oportunistas y partidarios. Según el ministro, hay un consenso en la comunidad médica sobre los riesgos que estos químicos representan para la salud humana. Bayer-Monsanto, la empresa fabricante del glifosato, enfrentó numerosas demandas y pagó miles de millones de euros en indemnizaciones a personas afectadas por su uso. «Es crucial encontrar alternativas seguras a estos productos», subrayó el funcionario.
El Ministro también resaltó las particularidades de la producción agrícola en Misiones, donde la alta densidad poblacional en áreas rurales hace imperativa la búsqueda de soluciones menos dañinas. A diferencia de otras regiones con grandes latifundios, en Misiones predominan las chacras pequeñas, de entre 25 y 50 hectáreas, donde viven numerosas familias. La prohibición del glifosato en muchos países y en zonas urbanas de Argentina, incluida Posadas, subraya la necesidad de regulación estricta.
Frente a las acusaciones de algunos dirigentes políticos que sugieren que el Gobierno provincial busca perjudicar a los productores y apropiarse de sus tierras, López Sartori fue enfático: «Decir que queremos fundir a los productores es oportunismo político. Trabajamos para que el sector privado funcione bien y genere los recursos que el Estado pueda redistribuir».
La discusión sobre el glifosato cobró una nueva dimensión este año, con un tono más intenso y confrontativo. El Ministro atribuye esta escalada a la necesidad de una discusión basada en evidencia científica y democrática. La reciente aprobación por unanimidad de la Ley de Bioinsumos, que prohíbe el glifosato a partir de 2025, refleja el compromiso de Misiones con la salud pública y el medio ambiente. sostiene. «Estamos invirtiendo en alternativas orgánicas y capacitando a los productores. Es fundamental que la discusión sea científica y basada en instituciones», señaló.
El sector tealero de Misiones, en tanto, expresó su preocupación por las repercusiones de la prohibición del glifosato en los mercados internacionales. López Sartori reconoció estos desafíos y aseguró que el gobierno provincial está trabajando en soluciones que permitan mantener la competitividad sin comprometer la salud pública.
EL ministro López Sartori también subrayó la importancia de evitar la politización del tema. «Esta discusión debe ser seria y de largo plazo, pensando en el futuro de nuestros hijos y nietos. No podemos permitir que se utilice para ganar votos», concluyó.
La postura de Misiones sobre el glifosato no solo tiene implicaciones locales, sino que también forma parte de un debate global sobre el uso de agroquímicos y la búsqueda de alternativas sostenibles. Con la entrada en vigor de la Ley de Bioinsumos en 2025, la provincia se posiciona a la vanguardia de un movimiento que prioriza la salud pública y la protección del medio ambiente, sostienen desde el Gobierno.
Facundo López Sartori con Canal 4 Posadas
-Hubo una reunión el fin de semana respecto a la cuestión del glifosato, con diferentes cámaras empresarias, dirigentes políticos de que ya no se esconden, empiezan a decir «acá estamos». ¿Qué opinión te merece todo lo que está pasando?
-Es un tema que hay que abordarlo de manera estructural y seria, no de manera oportunista, partidaria, que también hay otra visión, porque hoy por hoy, creo que desde el ambiente médico no hay dudas de que este tipo de químicos, de agrotóxicos, generan patologías en el ser humano. De hecho, el año pasado 125 mil demandas recibió Bayer, Monsanto, la empresa que fabrica el glifosato, demandas de personas que se sintieron afectadas por esto. El año pasado, Monsanto tuvo que pagar 10 mil millones de euros, por más que diga «no, yo no te genero enfermedad», tuvo que pagar 10 mil millones de euros en demandas por eso. Este año, en un fallo judicial, tuvo que pagar 2.500 millones de euros a las personas afectadas por el tema de la salud. Entonces, tenemos esta variable y estas cuestiones legales que se dan de esas personas o de esta postura que dicen «no utilicemos los agrotóxicos porque generan problemas en la salud». Después, si vamos a la parte productiva. Ahí tenemos dos vías: no considerar que no se puede hacer economía, agricultura a gran escala sin tener este herbicida, y otra línea que considera que sí se puede, que hay, si se quiere, herramientas térmicas, mecánicas, con las cuales se puede producir a gran escala. Ellos fundamentan que Argentina no se volvió el granero del mundo con glifosato, sino que fue antes, y que se puede volver a esa práctica. Y también con el respeto que se dé, están los otros, los que defienden y entienden de que por ahí no produce problemas de salud si es bien aplicado. Hay que ser muy respetuoso porque me gusta hablar de la producción y la salud, y en el medio está Misiones. Y Misiones tiene mucho que ver con la salud, porque el glifosato está prohibido en muchos países del mundo en los lugares urbanos, no se deja utilizar en Países Bajos, Francia, Austria. En los cascos urbanos, de hecho, en Posadas también está prohibido, no se permite utilizar, y ahí entra Misiones, que no es menor, porque la chacra misionera es una chacra donde habitan personas. Tenemos chacras de 25-50 hectáreas, no estamos hablando de los grandes latifundios, de soja, maíz, trigo, donde vos mirás para adelante y no ves fin. Es una diferencia de producción, nuestra chacra está pensada de esa forma, por eso tenemos la ruralidad tan alta demográficamente viviendo en la chacra. Todo eso es muy importante para entender por qué nosotros buscamos un sustituto.
-Yo escuché discursos de dirigentes políticos que le hablaron a los productores, a las cámaras empresarias del sector y dijeron «ustedes saben quiénes son los que van a fundir a los productores y se van a quedar con la tierra de los productores». Ahí viene mi pregunta ¿Ustedes le quieren fundir a los productores y se quieren quedar con las tierras?
-En un Estado como el que vivimos nosotros, si el privado no genera el sistema político no existe. Nosotros trabajamos en base a la construcción de que lo privado tiene que ir muy bien para generar recursos que después el Estado pueda redistribuir en una sociedad entera. Eso que dicen es oportunismo político, yo ahí no me banco. Hablame y decime la posta, estás a favor porque querés producir a gran escala, independientemente de que pueda tener problemas patológicos una persona. Te entiendo. La sociedad ha contaminado ríos, ha liquidado poblaciones por producir. Ahora, que yo ponga el oportunismo político… hay que ser muy cuidadoso. Yo tengo relación constante con muchos de los productores que están ahí, los respeto, entiendo su argumentación. Pero el oportunismo político de ir y aprovecharse de una situación para buscar un electorado que esté a su favor es otra cosa. No es lo mismo. De hecho, si me toca ir por el mismo rol institucional, intento ser lo más respetuoso, sin dar opiniones que puedan llegar a tener parcialidades políticas, por más que todo lo que hagamos sea político, porque nosotros elegimos ese campo, pero si en esa parcialidad de buscar votos y de tener un título para salir en el diario…
-¿Qué está pasando con esta discusión? Porque me da la sensación de que este año, y la verdad que no tengo elementos para decirte por qué, pero la discusión ya tomó otro nivel, tiene otra envergadura y se ha puesto mucho más picante. ¿A qué se debe? ¿Qué hay?
-Primero tiene que ser una discusión científica. La Organización Mundial de la Salud dice que es por un tema cancerígeno y demás, también tenemos una discusión científica e institucional democrática. Los 40 legisladores votaron a favor de la Ley de Bioinsumos. Esta ley salió por unanimidad, en la cual algunos diputados en este artículo se abstuvieron de votar, que es el artículo siete, el cual prohíbe el glifosato en el año 2025, pero la ley en general sale por unanimidad. Por eso es que nosotros venimos invirtiendo durante los últimos años, el misionero, que es ADN ambiental, venimos hablando sobre productos orgánicos, ahora estamos probando con herbicidas orgánicos, buscando una alternativa. Me parece demasiado importante entender esto, la discusión debe ser científica, institucional y que la democracia también habló por nosotros en la representación de la Cámara. Y también hay una discusión que es sectorial, pero entendiendo estos dos campos, si nosotros nos olvidamos de que hay ciencia y de que hay instituciones… Si hay un ingeniero agrónomo, si hay un médico, si hay distintas fuentes que comprueben de que lo que nosotros estamos planteando es errado, volvemos a debatirlo.
-Los actores no son solamente los diputados de la oposición, sino también las cámaras empresarias, que lógicamente juegan sus intereses, no estoy cuestionando eso…
-Ariel, vos sabés qué empresa está detrás, entonces pueden hacer jugar a todos. ¿Qué pasa si se empieza a prohibir en una provincia y te genera un efecto dominó? Argentina está entre los tres países que más utiliza ese producto.
-Está bien, pero no creo que Monsanto se funda porque no vende un solo herbicida en la provincia de Misiones.
-¿Y si no venden en el país?
-Es decir que Misiones es un caso testigo…
-“No dejes sacar la cabeza si no querés tener una revolución”, digamos, esto es dar el caso. No vamos a caer en el imaginario o en la entelequia de que esto se debate acá en Misiones. Esto tomó, si se quiere, apertura nacional en cuestión e internacional también. Alemania no lo tenía prohibido y a partir de este año lo prohibió también, al igual que México.
-Yo escuché dirigentes sectoriales que decían que sin este producto en particular vamos a perder mercados extranjeros.
-Es un fundamento que tiene el sector tealero, porque ellos insisten en que el té, el que nosotros vendemos, si no pueden aplicar glifosato, si hay una ley que lo prohíbe, porque las certificaciones internacionales que ellos reciben no pueden oponerse a una ley local, y entienden que no pueden generar esa producción siendo orgánico porque se les incrementaría mucho el precio. Igual, respeto su postura, porque es un sector y es una demanda de ellos, que conozco y nos juntamos a hablar. Ahora, en lo que yo no quiero caer, y en esto sí quiero ser claro, en ser tan poco serios como son algunos dirigentes, que aprovechan el momento para sacar rédito político.
-¿Vos sentís que te están tribuneando?
-Lo veo muy tribunero.
-¿Esto es una discusión de tribuna?
-No, es sectorial y productivo. Y de las discusiones más fuertes que está dando la Provincia, no a nivel país, sino a nivel mundial. O sea, la discusión que se está dando en Misiones es de alta política. No estamos hablando de banalidades ni de trivialidades, estamos hablando de políticas de Estado fuertes, de alta proyección en el futuro. No estamos discutiendo lo que va a pasar mañana, sino lo que va a pasar en 50 años. Lo que sí no entiendo es que esa discusión se tiña por buscar tres o cuatro votos, porque esto dentro de 30 años van a ser nuestros hijos, los hijos de nuestros hijos, los que seguirán siendo afectados o no en base a una discusión. Y no quiero que se haga campaña con esto.
-Antes de que entre en vigencia esta ley podría haber un amparo, como pasó con la Ley de Envasado, entre otras. ¿Ustedes saben esto?
-Lo sabemos perfectamente. Y ahí hay que reconocer que Rovira se puso una ley en el hombro, que en el mundo nadie la quiere tocar. Todos la discuten, todos saben…
-Quienes estuvieron en la reunión sobre este tema el 2 de mayo decían que quieren eliminar el glifosato, pero favorecer a una empresa particular. ¿Es así?
-No, no es así. Hay una empresa con la cual nosotros trabajamos muy bien, que vino a invertir en la provincia, con la cual estamos haciendo la distribución, que es Agro Sustentable. Por eso sé a dónde va dirigido. Es una empresa sumamente responsable que está trabajando, no solamente haciendo una investigación por el bioherbicida, sino que ellos entienden, ahí está la politización de vuelta, o se quiere buscar sarcasmo, lo cierto es que, en vez de decir eso, tendrían que decir que la provincia se encargó de entregar fertilizantes durante dos años, no de manera gratuita, porque es el mismo misionero el que invierte en esas políticas de Estado, donde vimos un cambio de reconversión productiva. Hoy en Misiones, prácticamente el 30 por ciento de las chacras que utilizaban agroquímicos dejaron de hacerlo.
-¿Ustedes capacitan?
-Capacitamos. Tenemos un equipo territorial de más de 40 personas que están en toda la provincia, incluido con esa empresa, capacitando, dando charlas sobre cómo se usa el biohervicida. A este canal lo ve mucha la gente que está en la chacra y saben que funciona muy bien. También cuando hablamos de sectorial, no es lo mismo el que hace una transferencia bancaria por la compra de glifosato que el operador que lo usa, que el trabajador rural; son dos cosas distintas. Nosotros estamos en un camino muy fuerte y siempre nos juntamos con el sector tabacalero a dar una diversidad completa del tabaco, porque sentimos que realmente los hospitales están saturados. El tabaco genera daño a la salud, por más que te vengan a decir “no, porque esto, lo otro”, genera daño en la salud y el tabacalero lo sabe, y su hijo sabe que su padre dejó de plantar tabaco por eso. Entonces pongámonos serios, hablamos de glifosato, los tóxicos, químicos y demás. ¿Generan daño en la salud? Sí ¿Podemos tener otra alternativa? Eso es lo que estamos haciendo. ¿Salió por ley? Sí, ¿A partir de 2025 se tiene que aplicar la normativa? Sí ¿Estamos viendo cómo trabajamos en esa ley con los mercados internacionales para que el productor misionero pueda seguir exportando? También.
-¿Cómo estamos con la cuestión de la yerba mate?
-Mal. La yerba mate fue la economía regional más virtuosa los últimos cinco años. Sufrimos una caída de precio de hoja verde de más del 60-70 por ciento en los últimos seis meses. De 0,60 centavos de dólar que logramos en diciembre, hoy estamos en 0,22-0,20. La salida del Instituto Nacional de la Yerba Mate en lo que es la regulación del precio mínimo afectó muchísimo al sector. Son 13.500 productores que tienen que ir a sentarse con ocho molinos que compran el 80 por ciento de la demanda y te dicen: «te pago lo que quiero, como quiero”. Y en ese cambio de políticas públicas tan fuerte, el más afectado es el productor.
-¿A quién socorrer primero?
-En primer lugar, nosotros estamos buscando generar un precio. Acá hay que diferenciar dos cosas, sin animosidad, porque creo que todos, cualquier persona, va a querer que al Presidente le vaya bien, porque si hace política para los 44 millones y no para 25 millones, nos iría bien a todos. Misiones tiene un Estado presente. Nosotros ahora nos sentamos todos los días con los productores para ver cómo podemos hacer para dar créditos para que se compre la hoja verde acá, para generar molinos, para estacionar la hoja verde acá, para buscar un precio más elevado y que no siga cayendo. Esa es nuestra gran función, que nosotros hagamos, y no nos lavemos las manos en el sentido de decir que es un negocio entre privados.
-O esto es lo que votaron ustedes, que es cierto también…
-Sí, entiendo Ariel, que mucha gente haya votado o no, pero lo cierto es que también en la democracia todos nos hemos equivocado…
-En Apóstoles a Milei lo votaron la mayoría de los productores yerbateros…
-Entiendo eso, pero también nosotros recibimos más del 65 por ciento de votos y es nuestra responsabilidad. Ganamos por mucho más de lo que ganó Milei en la provincia. Por eso no… porque también son compañeros míos de trabajo los productores que lo votaron a Milei. Muchos te dicen «la pifiamos». También hay que reconocer que el gobierno de Alberto Fernández tampoco fue… Entonces, también ellos se justifican muchas veces diciendo que el Gobierno de Fernández fue muy malo.
-Pero la Provincia no se desentiende y están ayudando…
-Así es, de hecho, estamos planificando con el Ministro de Hacienda y algunos diputados, buscando generar un precio que sea más estable, porque viene bajando el precio. Viene fea la cosa.










