El papa Francisco recibió en el Vaticano al gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, mientras se definía el futuro de la Ley Bases en el Senado. Según Kicillof, el encuentro se trató de “una muy buena reunión”, en la que se dedicaron a “hablar de lo estructural, de lo social y de lo que se está viviendo en la Argentina”.
“Hablamos de las condiciones económicas y de la situación social de la provincia. Yo hice mención al crecimiento de la demanda de alimentos, pero también de la demanda de todo tipo de ayuda por la deserción del Estado nacional”, dijo Kicillof.
Aseguró que Francisco fue muy preciso al proponer trabajar para tender una mano a los desposeídos. “Insistió en tender la mano a los que más necesitan”, fue la frase que manifestó el Papa. “Francisco es la voz de la reivindicación de la justicia social y de la casa común frente a los avances de la ultraderecha”, evaluó el gobernador. “Es un punto de apoyo para los que nos preocupamos por estos temas”, dijo Kicillof.










