Por su parte Alonso manifestó que “para nosotros hubo un antes y un después de las últimas imágenes y la información que recibimos desde Rosario: venimos a brindar nuestro apoyo ante un problema que impacta y afecta a toda la región”.
“Hace años señalamos que el narcotráfico es un problema en Santa Fe. Y nos duele en lo más profundo del alma, porque vemos cómo se pierden muchas vidas, y en el caso de la última semana, vidas inocentes, vidas de trabajadores”, explicó Pullaro en el mismo sentido.
Para luego añadir: “Ese dolor hizo que los gobernadores nos unamos en esta lucha y que, en este caso, la provincia de Buenos Aires entienda y sienta también la necesidad de ayudarnos”.
Por su parte, Alonso consideró que la ayuda por parte del gobierno bonaerense a Rosario «lo hacemos también en defensa propia, ya que las principales bandas que desbaratamos en la provincia Buenos Aires tenían vínculos con organizaciones criminales que operan en Santa Fe y otras jurisdicciones”.
“Los delincuentes no reconocen los límites territoriales ni les preguntan a sus víctimas por quién votaron: van a encontrar en nosotros un aliado que está convencido de que debemos trabajar juntos para ponerles un límite” concluyó.













