Durante una entrevista en Agenda de Miércoles, Agustín Báez, secretario general del Sindicato de Obreros de la Industria Maderera, afirmó que la producción forestal se redujo en un 40% y describió un escenario de “mucha preocupación e incertidumbre”. Explicó que, si bien no hubo cierres de aserraderos en la jurisdicción, el sindicato mantenía un diálogo permanente con los empresarios para evitar despidos, proponiendo como alternativa la reducción de horas de trabajo.
Báez atribuyó la baja en la producción a la situación económica general, la estacionalidad y una caída en las exportaciones. Señaló que grandes empresas que antes exportaban comenzaron a competir en el mercado interno, lo que afectó a las pequeñas y medianas firmas. Subrayó además que el sector dependía en gran medida de la obra pública, paralizada por el gobierno nacional, lo que impactó directamente en el empleo.
El dirigente sindical destacó que los pocos despidos registrados en Misiones se concretaron con el pago total de la indemnización legal. También recordó que el gremio, que reúne a unos 4.000 afiliados, ofrecía distintos sistemas de apoyo a los trabajadores, como cobertura de salud, actividades recreativas y asistencia educativa mediante kits escolares y becas.
Finalmente, Báez sostuvo que, si la situación no cambiaba, el sector podría entrar en estado de emergencia. Al mismo tiempo, manifestó su frustración con el gobierno nacional por imponer un “techo” en las negociaciones salariales, lo que limitaba las posibilidades de mejorar los ingresos de los trabajadores.







