La cumbre de los dirigentes del fútbol argentino convocada por Claudio Chiqui Tapia se llevó a cabo este lunes al mediodía en el predio de la AFA en Ezeiza y, de acuerdo a lo que se informó oficialmente desde la Liga Profesional, se trataron dos tópicos: los cuartos de final de la Copa de la Liga y el Fair Play económico financiero. Sin embargo, el tema central fue otro: el de los arbitrajes y las broncas que se ventilaron luego de una semana de polémicas, quejas y cruces mediáticos.
Y el mensaje fue claro. No figuró en el orden del día, pero según pudo saber Clarín, el mandamás del fútbol argentino les pidió a sus pares que si tienen algún reclamo que lo hagan puertas adentro y no públicamente. Que las críticas sean internas y no en los medios de comunicación. E instó a los presidentes de los clubes para que disciplinen a jugadores, cuerpo técnico y empleados sobre cómo canalizar los reclamos y evitar generar mayor crispación entre los hinchas y socios.
Mensaje dirigido para Independiente y para Carlos Tevez, claro… Pero además para el resto de los clubes. En el mismo sentido, ¿habrá tirón de orejas para el árbitro Pablo Dóvalo y su jefe Federico Beligoy luego de la carta documento con denuncia penal y civil que le mandaron al DT de Independiente? En el seno de la AFA, esa acción también cayó mal.
«Si quieren hablar de los árbitros, acá, a todas las reuniones, viene Beligoy. Me llaman, levantan el teléfono y hablan conmigo. Tienen alguna duda, la seguimos entre todos. Quieren cambiar algo, lo cambiamos entre todos…», fue, palabras más, palabras menos, el lineamiento que bajó Tapia a su tropa.







