(El País). La comisión europea plantea que se imponga al menos un día de teletrabajo a la semana, el cierre de edificios públicos cuando sea posible, que se rebaje el precio del transporte público y se eviten los viajes aéreos por motivos laborales, cuando sea posible, y en el caso de empleados del sector público se minimicen. Son algunas de las recomendaciones que incluye el borrador con el que está trabajando la Unión Europea (UE) para hacer frente a la crisis energética por la guerra en Irán.
La decisión se produce en un momento en que las facturas de electricidad están subiendo debido a la guerra de Irán y al cierre del estrecho de Ormuz que bloquea el tránsito de aproximadamente el 20% de los suministros mundiales de gas natural y petróleo y desata una suba de precios en los mercados energéticos mundiales.
Antes del conflicto de Oriente Próximo la Unión Europea ya enfrentaba una crisis energética en territorio y los grandes industriales reclamaban medidas «urgentes y audaces » para recortar las facturas de electricidad. Pero la guerra lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán agravó el problema.
En los últimos meses los líderes de la UE debatieron formas de reducir la factura de la luz y hreconocieron que la modernización de las infraestructuras de transporte de electricidad es clave tanto porque los gastos de mantenimiento corren a cargo de los consumidores como porque una infraestructura anticuada limita la plena absorción de las energías limpias.
Según cifras del proyecto de documento de la comisión europea las tarifas de red y los impuestos combinados superan a menudo el precio de la electricidad consumida. Las tarifas de red representan el 27% de las facturas de electricidad de los hogares y el 21% de las de las empresas: Mientras que los impuestos y gravámenes nacionales suman otro 24% en el caso de los hogares y un 16% en el de las empresas.










