Euronews. Los ataques con misiles y drones en todo el Golfo ya han encarecido el gas natural licuado (GNL) a escala mundial, mientras los mercados reaccionan al riesgo de interrupciones de suministro en una de las regiones energéticas más importantes del planeta.
Estos ataques se producen en plena escalada de una confrontación más amplia que implica a Irány a la infraestructura energética del Golfo, con ataques contra instalaciones petroleras y gasistas en varios países en los últimos días.
Varios puntos estratégicos de producción de petróleo y gas en el Golfo han sido alcanzados, se ha informado de daños en grandes instalaciones y crece la preocupación por la duración de las interrupciones.
En Catar se declararon incendios en varios puntos de la ciudad industrial de Ras Laffan, el mayor polo de gas natural licuado del mundo, tras los supuestos ataques con misiles iraníes. Las autoridades señalaron que los incendios fueron controlados sin causar víctimas, pero confirmaron que los ataques provocaron daños de consideración.
«Las últimas ofensivas cambian por completo el escenario», afirmó Vandana Hari, fundadora de Vanda Insights, una firma especializada en el análisis de los mercados energéticos globales, que recordó que hasta ahora la producción de GNL se había paralizado principalmente por precaución y no a causa de daños físicos.
Estos ataques se suman a otros incidentes en la región, entre ellos un ataque con dron contra una instalación petrolera en Fuyaira, en Emiratos Árabes Unidos, que pone de relieve la creciente amplitud del conflicto.








